Víctor Criado
¿Qué es una historia real?, ¿Qué es una vida real? No hay que confiar demasiado en aquél que dice que conoce la realidad. A veces pienso que los mitos pueden ser mas reales.”
Si el anterior artículo trataba de un dramaturgo consagrado, Lars Norén, con una extensa y potente obra dramática a sus espaldas, hoy voy a hablaros de un joven dramaturgo (apenas 32 años), Jonas Hassen Khemiri, con una mas que interesante, aunque corta, incursión en la escritura dramática.
Antes de escribir teatro ha publicado dos novelas. Con las cuales ha obtenido algunos premios importantes y el reconocimiento de la crítica y público. Uno de sus libros Ett öga rött ha sido adaptado al cine y al teatro.
Nacido en Suecia, de madre sueca y padre tunecino, es un claro ejemplo de escritor con una identidad cultural difusa, múltiple, habitando entre dos culturas, dos idiomas, siempre en la frontera.
Una de sus principales características es la de ser un “creador” de palabras, un mago al que le gusta jugar con el lenguaje: une palabras, las tuerce, las rompe en trozos, descubre nuevas.
Invasion! es su primer texto dramático. Estrenado en el año 2006 en Estocolmo, ha sido también estrenado en Londres, París y Berlín, entre otros.
Durante la representación de una obra de teatro clásica unos jovenes espectadores interrumpen a los actores, se encaraman al escenario y comienzan a hablar a los espectadores, a cuestionar el teatro que se está presentando ante ellos. Invaden el escenario, nos presentan y hablan de Abulkasems, un personaje inventado, una especie de “el terrorista islámico mas buscado”, siempre escondido y dispuesto a golpear. Héroe para unos, villano para otros. Como casi siempre.
Un personaje simbólico que representa todos los temores de una sociedad occidental que cada vez se siente mas invadida, mas amenazada.
Al mismo tiempo Abulkasems se convierte, a partir de un momento, en un disfraz léxico que sirve para describir todo, una palabra que es utilizada para expresar ideas o sentimientos muy diversos.
Es muy difícil comprender el texto al completo para un recién llegado a la lengua sueca como yo. Constantemente crea nuevas palabras, o modifica su sentido original. Algo que la elasticidad y endiablada fonética del idioma sueco permite, y que mi oído todavía es incapaz de descifrar al completo.
No he podido ver la puesta en escena que dirigió Farnaz Arbabi en una producción de Stockholms Stadsteater. Sin embargo la lectura del texto me hace pensar que ha tenido mucho éxito. Algo que he podido deducir de las críticas y comentarios de amigos que han visto la representación.
Si he podido, en cambio, ver su segunda obra dramática, Fem gânger gud (Cinco veces dios), dirigida por Hugo Hansen y producida también por Stockholms Stadsteater. Un muy buen trabajo, con una puesta en escena sencilla, escenografía mínima, y un elenco de buenos actores jovenes bien dirigidos, que sabe transmitir la energía y frescura del texto.
Un profesor de teatro quiere que sus alumnos representen Un sueño de August Strindberg, una de sus obras mas emblemáticas y complejas. Se trata de un ejercicio de fin de curso. Pero sus alumnos se niegan y deciden representar sus propios sueños, mas cercanos y reales.
Hassen Khemiri juega constantemente a romper la cuarta pared, a hacer que el espectador forme parte de la realidad de esos jovenes, o asista distante a lo que frente a él acontece.
Un sueño, de Strindberg se estudia en las escuelas de teatro. Es la obra “que hay que montar” una vez en la vida.
Explico esto para que se entienda la ruptura que plantea el texto de Jonas Hassen Khemiri. Su modo de ir contra lo establecido, enfrentarse a lo que se debe hacer o no hacer cuando se enfrenta uno al teatro.
Quiere mostrar lo que sucede ahora, lo que sucede aquí.
Al igual que rompe y crea palabras, también busca romper el “lenguaje escénico”.
Su tercera obra hasta el momento estrenada el pasado septiembre en el Göteborgs Stadsteater lleva por título Vi som är hundra (Nosotros que somos cientos). Pero todavía no he podido leer el texto y su estreno en Estocolmo será durante la próxima temporada, que aquí comienza en Agosto. Trataré de no perdérmela y os contaré lo que opino.
Como emigrante, puedo sentir una cierta identificación, salvando la dificultad del idioma, con este joven dramaturgo que se define como una voz de los barrios emigrantes en las afueras de Estocolmo.
En una biblioteca de Estocolmo, un día de visita, Hassen Khemiri se encontró por casualidad con un ejemplar de su primera novela, en la cual alguien había corregido los “errores” gramaticales de las siete primeras paginas, dejando el resto limpio. Quizás se agotó y dio por imposible al autor, pensando perplejo que se había encontrado con un escritor gramaticalmente muy torpe. El origen de sus “errores” es, por el contrario, fruto de una decisión voluntaria de alguien formado en la escuela de comercio y licenciado en literatura.
Alguien que domina el idioma llevando sus posibilidades expresivas mas allá de lo aceptado, y que se refleja claramente en su obra dramática.