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XXIII-Temporada Internacional Dansa València
Dansa València da un salto y se convierte en temporada
Organizado por el Centre Coreográfic de Teatres de la Generalitat Valenciana, Dansa Valencia ha sido un festival que se ha ido instalando como una realidad en la primavera valenciana a lo largo de veintidós ediciones con un significativo afán de crecimiento que lo llevó a abrirse paso de forma decidida a través de las fronteras en la pasada edición. Este año el certamen vuelve a dar un nuevo salto y se transforma en la Temporada Internacional Dansa València, que hace que el calendario se estire a lo largo de la primavera para ofrecer a los valencianos y a todos los aficionados a esta disciplina la posibilidad de disfrutar de espectáculos de danza durante un mes y medio, del 26 de marzo al 9 de mayo. El festival muda en temporada con diversas corrientes internas que irán llevando al espectador de un espacio escénico a otro, manteniendo sus actividades, como la Danseta València o el homenaje, que este año se dedica a los Ballets Rusos.
Dansa València es un programa que ha ido creciendo con los tiempos. De los tres días que ocupaba el proyecto original, se pasó a diez y ya el pasado año volvió a alargarse en el tiempo hasta llegar casi al mes de duración, con el objetivo de oxigenar una oferta dancística para evitar que resulte condensada. Este año la propuesta es estirar este modelo de festival para hacer una temporada de danza de primavera, establecida en los diversos espacios de la ciudad, que jugarán un papel identificador, con propuestas tematizadas. “Un festival tiene algo de excepcional. Cuando lo programas le das un carácter específico, algo que lo distinga y de alguna manera presionas al público para que durante un tiempo concreto vaya a un ritmo que no es el habitual. Lo que queremos con esta iniciativa es que el público no pierda oportunidades por una saturación que haya en un momento determinado”, explica el director del Centre Coreográfic, Leonardo Santos. Con este diseño de programación, esta Temporada Dansa València adquiere un ritmo pensado para diferentes tipos de público y también para que los espectadores más curiosos puedan saltar de una opción a otra.
Ciclos tematizados
De este modo, desde finales de febrero viene celebrándose, a modo de preludio, la programación destinada a público familiar con propuestas como El meu princep, el nuevo espectáculo del Ballet de TGV, que se podrá ver hasta el día 7 de marzo en el Rialto, el mismo espacio que empezará el 26 de febrero Temporada Internacional Dansa València con una mirada a las compañías valencianas consolidadas en los circuitos estatales e internacionales, Proyecto Titoyaya, Otra Dansa y Eva Bertomeu, que continuará después en el Teatro Talía durante la semana de Pascua con un ciclo denominado ‘València Nova Dansa’, un programa de carácter gratuito, “una vitrina de proyectos emergentes muy abierta al público” con la participación de Taiat Dansa, el estreno del último espectáculo de La Coja, Mou Dansa, Cristin Club y la Jove Geral.
Así se llega a la programación en el Teatro Principal, donde desde el 9 de abril hasta el mismo día 9 de mayo se encadenan durante principalmente los fines de semana las propuestas de mayor formato y los creadores internacionales. El eje principal de esta edición consistirá en un homenaje a los Ballets Rusos, al cumplirse un siglo de su aparición en la escena de la danza. “Además de la efeméride, se trata de conectarse con el inicio de la modernidad, que en mi opinión tiene más que ver con determinadas rupturas que sucedieron en ese momento que con las sucedidas en el Atlántico, que llegarían mucho más tarde”, explica Santos. De este modo, los platos fuertes llegarán los días 16 al 18 de abril con 1910 a cargo del Ballet de TGV y la presencia los días 23 al 25 de Les Ballets de Montecarlo a quienes han “convencido” para que acudan a Dansa València con Sherezade de Maillot y La consagración de la primavera, “pero en su versión original, la de Nijinski. Para mí es histórico. Es algo que hay que ver por cultura general y un buen ejemplo de lo que significa esa ruptura”. Junto a éstas, el Principal presentará propuestas de Rafael Amargo, Sol Picó, IT Dansa, Víctor Ullate y Grupo Corpo, y por último, habrá otro núcleo que tendrá lugar en las salas independientes de la ciudad, con representantes internacionales y estatales, entre ellos, Mopa Producciones, Paz Rojo, La Veronal o Ana Luján, muchos de ellos concentrados en torno al Día Mundial de la Danza el 29 de abril, “una semana muy intensa”, según advierte el director del Centre Coreogràfic, “que ya por sí sola podría ser un festival”.
El inicio de la Temporada
A finales de marzo comenzará la programación del Rialto, con las propuestas de tres compañías con proyección en el mundo de la danza, y que presentarán sus últimas novedades. Del 26 al 28, la compañía Proyecto Titoyaya mostrará Lo que no se ve, la nueva coreografía de Gustavo Ramírez, donde se habla de las emociones que comportan las lejanías, las distancias físicas entre personas que importan y que se quieren. Las reconstrucciones de rutinas y funcionamientos diarios, acostumbrarse a las pérdidas y, a pesar de todo, volver a crear un microsistema que nos permita mantener el equilibrio emocional. Los logros y las pérdidas, lo que tenemos y lo que sentimos, la necesidad de pertenecer a algún lugar y la capacidad del ser humano de volver a empezar incluso dejando atrás vivencias y personas que forman parte de uno mismo.
Le seguirá, ya en abril, entre los días 2 y 4, la obra Back, una pieza que Otra Danza que tiene previsto su estreno pocos días antes en el Centro Párraga de Murcia y de la que se da cumplida información en la sección de estrenos de esta misma revista, mientras que cierra este ciclo inicial Eva Bertomeu Cia Danza con 3xx. Esta coreografía, que se podrá ver entre los días 9 y 11 de abril, es el primer fruto de la nueva estructura de la directora tras Bojnami Danza y su título es una descripción de lo que se podrá ver: tres coreografías realizadas por tres mujeres. ‘Nereidas’, de Christine Cloux, quiere evocar el agua en sus distintos estados, utilizando para ello el cuerpo y su memoria sensual. ‘1+1 articular’, de Patricia Gracia, en la que se utiliza el lenguaje articular, particular del cuerpo de cada bailarín, para reflejar las posibilidades relacionales de éste con otros. ‘Ius primae noctis’ de Eva Bertomeu toma por título el nombre en latín de una de las mayores barbaridades de la historia, el ‘derecho de pernada’, que hacía de la mujer menos que un objeto.
Así abre boca la Temporada Internacional Dansa València, de la que iremos informando en los próximos meses con la llegada del núcleo de programación del Teatro Principal.
Borja Relaño
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