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    Pentación estrena ‘El Cerco de Leningrado’ de Sanchis Sinisterra

    Aferradas a su memoria,
    defensoras de unos valoreso

    Obra: El cerco de Leningrado.
    Autor: José Sanchis Sinisterra. Intépretes: Beatriz Carvajal, Magüi Mira. Escenografía: Paco Leal.
    Dirección: José Carlos Plaza. Producción: Pentación.
    Lugar: Teatro Palacio Valdés (Avilés). Fecha: 20 de marzo.
    Gira: 26-28 de marzo (Teatro Calderón-Valladolid), 17-18 de abril (T. Principal-Alicante).

     

    José Carlos Plaza dirige a las actrices Magüi Mira y Beatriz Carvajal en este montaje que se estrena en el Teatro Palacio Valdés de Avilés

    Fue en 1989, poco antes de la caída del muro de Berlín, que el dramaturgo argentino Roberto ‘Tito’ Cossa le contó a José Sanchis Sinisterra la suerte que había corrido el Teatro del Pueblo de Leónidas Barletta luego de la muerte de éste y de cómo cuando él –Tito Cossa– y un grupo de artistas se dispusieron a abrirlo de nuevo al público, encontraron que en su interior el tiempo se había detenido, gracias a los cuidados de su mujer y otras dos integrantes de su compañía, que lo mantenían como si fuera un templo de la memoria. La anécdota despertó enseguida el instinto del dramaturgo valenciano, y así nació, tras cuatro largos años, como diría después Sanchis Sinisterra, El cerco de Leningrado, una obra que regresa a los escenarios, ahora con producción de Pentación, dirigida por José Carlos Plaza y protagonizada por Magüi Mira y Bea­triz Carvajal.
    Y es que pese a lo que su título pueda sugerir, El cerco de Leningrado es una obra que no sucede en la actual San Petersburgo, ni durante el asedio del ejercito nazi, sino que invita al público a adentrarse en un viejo teatro abandonado, El Teatro del Fantasma, donde se encontrará con Natalia y Priscila, esposa y amante del director de teatro y militante de izquierdas Néstor Coposo, descrito por el autor como “cumplidor como el que más y por partida doble”, pero fallecido –posiblemente asesinado– más de dos décadas atrás. Son dos seres que son aún capaces de mantener los valores espirituales sobre los materiales, dos marginadas que se cercan a ellas mismas para poder ser fieles a sí mismas. Perdido el contacto con el mundo real, un mundo que ha perdido su norte, un mundo de corrupción e infamia, ante el que, al igual que el autor y que muchos de nosotros, se desconciertan viendo el descalabro de la utopía igualitaria en una Europa justa frente a la soberanía inhumana del mercado y los intereses del capital. Dos seres que recurren a sus recuerdos porque sin memoria desaparecerían, al humor para mantenerse vivas y la solidaridad para vivir con calor. Así las describe José Carlos Plaza, quien aceptó la propuesta de dirigir el montaje porque en él se iba a encontrar a “dos grandísimas actrices”, con las que montar “un autor español, continuando en la línea que llevo los últimos tiempos” y con una obra que ideológicamente trata de algo que considera fundamental: “la honestidad en los valores. A pesar de que los hombres podamos corromperlas, las ideas son buenas. Y la obra habla precisamente de eso, de la gente que es capaz de permanecer fieles a ellas, pese a todas las decepciones y tentaciones”.
    Si bien, la obra habla de un mundo que está cayendo en el más oscuro capitalismo, “un sistema que se destruye a sí mismo pero que vuelve a recuperar”, las dos protagonistas siguen pensando que hay que continuar con sus principios, por lo que para el director es una obra “que no habla del desencanto, sino del encanto de esa gente que es honesta”. ¿Existen hoy en día? “Hay quien lo intenta. Hay una frase en la obra que dice ‘Nos juntaremos todos aquellos que no tenemos nada de lo que avergonzarnos’. Creo que sí que hay gente que no tiene de qué avergonzarse, frente a una gran mayoría que sí que tendría que agachar la cabeza”.

    Mediocres Faustos

    Además, el director destaca la presencia de otros muchos temas como el amor, el humor, la muerte, la locura y el teatro. Porque en la obra, Natalia y Priscila, buscan entre los rincones más escondidos del Teatro del Fantasma un texto inédito en el que estaba trabajando Néstor antes de morir. “El autor juega al teatro dentro del teatro, un fantasmagórico teatro medio derruido, pretérito y tal vez patético como las vidas de nuestras dos mujeres pero en pie, sin cesiones ni cómodos pragmatismos, pleno de historia, la nuestra, espejo de nosotros mismos si no nos hubiéramos dejar corromper, si como mediocres Faustos no hubiéramos vendido nuestras almas no ya por la juventud eterna sino por una mísera pantalla de plasma de unas cuantas pulgadas”, señala Plaza.
    Natalia y Priscila son dos personajes opuestos, dos personajes que Sanchis Sinisterra ha colocado al borde del abismo, entre el realismo y el mundo onírico en ese delicado límite que en el contactan realidad e ilusión. La una es una actriz con toda su pasión, es extrovertida, llena de fuerza, de luz y energía. La otra, la propietaria del teatro, tiene una actitud mucho más burguesa, más elegante, recatada y menos fantasiosa. No obstante, según avisa el director, una se contagia de la otra. Y para darles vida, el director cuenta dos actrices de las que dice que van a sorprender, puesto que harán el papel contrario al que se les supone: La actriz es Magüi Mira y la esposa, Beatriz Carvajal. “Hemos hecho ese pacto. Beatriz está haciendo un papel muy interiorizado, lleno de matices y Magüi está encontrando ese punto de fuerza y de locura y de brillantez que tiene Natalia. El teatro tiene que sorprender”.
    El cerco de Leningrado se ubica en el interior de un teatro en desuso, para el que con la colaboración del escenógrafo Paco Leal, han creado un mundo subterráneo, como si fuera un hangar, comido por la historia, lleno de elementos, de cajones, de restos de decorados, neones, cuerdas de tender la ropa... “Es como un cuadro plástico extraño. Y se utiliza mucho la sala del teatro. Es un mundo abandonado, futurista de alguna manera, cercano a Blade Runner, como una gran escultura que ha ido acumulándose durante años”, sentencia el director.

     

    Borja Relaño

     
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