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El Teatro Arriaga estrena ‘L’isola disabitata’
El Arriaga produce una ópera de cámara apenas interpretada
Obra: L’isola disabitata.
Autor: Manuel del Pópulo Vicente García.
Intérpretes: Ainhoa Zuazua/Mª Carmen Romeu, Marifé Nogales/Maite Maruri, Gabriel Blanco/Jesús Álvarez, Marc Canturri/César San Martín.
Escenografía: Daniel Bianco.
Vestuario: Pepa Ojanguren.
Iluminación: Albert Faura.
Maestra repetidora: Georgina Barrios. Ayudante de dirección: Carlos Roó. Dirección musical: Rubén Fernández Aguirre.
Dirección de escena: Emilio Sagi. Producción: Teatro Arriaga. Teatro de la Maestranza de Sevilla.
Duración: 80 min.
Lugar: Teatro Arriaga - Bilbao.
Fecha: del 11 al 13 febrero (20.00) y 14 (19.00). |
Una ópera de cámara que en escasas ocasiones ha llegado a los escenarios se presenta este mes en Bilbao en una producción del Teatro Arriaga que dirige Emilio Sagi y a la que se ha sumado el Teatro de la Maestranza, de Sevilla, de donde era originario el autor Manuel García, que además fue uno de los más grandes tenores de todos los tiempos, para quien Rossini escribió ‘El barbero de Sevilla’. Se trata de L’isola disabitata (La isla desierta), una obra con la que Sagi ha pretendido “adecuarme a los momentos de crisis en los que vivimos con la producción de una ópera que no requiere ni de orquesta ni de coro, ya que esta puesta en escena respeta la presencia de un sólo piano, tal y como la escribió su autor”.
L’isola disabitata está basada en el libreto del poeta Pietro Metastasio, al que ya habían puesto música en las últimas décadas del siglo XVIII Giuseppe Bonno, F. J. Haydn y Giovanni Paisiello, aunque la versión de Manuel García fue compuesta en 1831 para cuatro voces –soprano, mezzosoprano, tenor y barítono– y acompañamiento de piano. La historia que describe el argumento cuenta el secuestro de Gernando por parte unos piratas cuando desembarcan en una isla deshabitada para eludir una peligrosa tormenta. Mientras Constanza y a Silvia, la joven hermana de ésta, duermen en una cueva Gernando y otros hombres son secuestrados por unos piratas para ser convertidos en esclavos. Las dos mujeres se creen traicionadas hasta que, trece años después Gernando y su amigo Enrico vuelven a rescatarlas. Tras deshacer los malentendidos, las dos parejas se juran amor eterno.
La simpleza del argumento original ha llevado a Sagi a profundizar en la idea de la incomunicación “porque me pareció que la idea del aislamiento de unos humanos con otros debía ser el eje de la historia”, que se desarrolla en un impactante espacio escénico diseñado por Daniel Bianco que tan sólo mostrará “un batiburrillo de muebles y de sillas” y por unos cantantes que mostrarán un vestuario “completamente actual”.
Punto de despegue
Además de llevar a los escenarios una ópera de producción propia, Sagi ha querido también “dar desde el Arriaga una oportunidad a jóvenes cantantes para que despeguen sus carreras artísticas”. Por ello el director eligió una obra “que no fuese muy larga y que era aparentemente sencilla, aunque ha resultado que se trata de una ópera dificilísima” y añade que ha reunido un elenco de cantantes “estupendo” del que se exigen grandes prestaciones vocales.
Para este espectáculo, que recala en el Teatro de la Maestranza los días 4 y 5 de marzo, el director ha querido disponer de un elenco doble tanto para dar oportunidad de despuntar a un mayor número de jóvenes valores de la lírica, como por el hecho de asegurarse las funciones “porque se trata de una obra muy poco conocida y sería imposible sustituir a los cantantes”.
Además de componer óperas como L’isola disabitata y ser uno de los grandes cantantes de su tiempo, el sevillano Manuel García, fue también productor de ópera, director de escena y maestro de canto y padre y maestro de María Malibrán y Pauline Viardot-García.
Joseba Gorostiza
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