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Agerre Teatroa estrena
‘Doltza: Dulcinea Quijote vs Teresa Panza’
Las esencias del Quijote
aparecen en los teatros
Obra: Doltza: Dulcinea Quijote vs Teresa Panza.
Autora: Maite Agirre.
Intérpretes: John Bolduan, Inazio Tolosa, Kepa fersan, Iker de la Concha, Erik Probanza, Abarchic Salem Mohamed, Amaia Corral, Maite Agirre, David Azurza, Iñaki Larrañaga.
Música: Iñazio Tolosa, John Bolduan, Kepa
Fersan.
Escenografía: Oihane Lejarreta. Iluminación: Toni Alcaide i Pineda. Vestuario: Amaia Zabala Lasa. Dirección: Maite Agirre.
Producción: Agerre Teatroa, Vivalo. Lugar: Errenteria Hiria K.G.
Fechas: 6-7 de febrero. |
Maite Agirre se ha inspirado en Cervantes para cuestionarse
quiénes son Don Quijote o Dulcinea en la actualidad
Fue en Argamasilla de Alba que, representando ‘Puta, vieja, alcahueta, Celestina’, Kepa Fersán y yo nos planteamos la posibilidad hacer un Quijote”. Con estas palabras, Maite Agirre nos introduce en su proyecto más reciente, Doltza: Dulcinea Quijote vs Teresa Panza, que se estrena este mes de febrero en Errenteria Hiria KG, si bien no es la primera vez que llevan este texto a las tablas, aunque éstas queden a miles de kilómetros de distancia, y es que el pasado mes de agosto los miembros de Agerre realizaron una residencia creativa y estreno de la obra en colaboración de la compañía mozambicana Luarte en el Teatro Avenida de Maputo, bajo el título de ‘Doltza y el Caballero de los leones’. Ha pasado el tiempo, tanto de aquella primera intención como de su primer resultado, y la propuesta se ha ido fraguando, “haciendo su camino”, dice la directora, hasta el punto de que si en Mozambique el protagonista lo hacía Patxi Pérez, ahora será David Azurza quien encarne a Don Quijote en la versión ‘definitiva’. “Al igual que ‘Celestina’, opino que este espectáculo nos ofrece la posibilidad de proponerlo en diferentes versiones. Patxi nos acercaba al clown. Ahora David nos aporta su experiencia operística, y estamos barajando la posibilidad de que haya una versión en la que Don Quijote sea un bertsolari”, explica la directora, quien también avisa que tienen propuestas que pueden ir madurando junto a no-actores, como la de que Don Quijote sea un político.
Preguntas constantes
Así las cosas, de la mano de Azurza, Agerre teatroa ha encontrado respuestas a la infinidad de cuestiones que se han ido planteando, como ¿quién es Don Quijote? y ¿quien es Dulcinea? Son preguntas que se repiten constantemente durante el espectáculo y que para la directora adquieren una nueva dimensión con un actor de la “versatilidad” de este contratenor. “Lo que ocurre con las grandes figuras literarias es que a partir de ellas te surgen inquietudes. Si no, es un cuento para niños. Las preguntas surgen inevitablemente y el mismo espectáculo irá sugiriendo respuestas, de entre las que cada espectador elegirá las suyas. Creo que es un espectáculo abierto a muchas posibilidades de reflexión sobre las cuestiones más candentes en la época por la que estamos atravesando. Es una época de mucha confusión, con muchas crisis en multitud de direcciones y creo que los que nos dedicamos, por ejemplo, al teatro, tenemos que alumbrar las preguntas”.
Como todo hay que ubicarlo en un lugar, Agerre, ha situado Doltza en un teatro. En éste, un grupo de comediantes y músicos un poco locos tienen intención de representar ‘El Quijote’. Para ello necesitan la colaboración del personal que se encuentra en el teatro, sean técnicos o espectadores. Para ellos todos pueden ser actores. De modo que invitan a todo aquel que tenga el sueño de ser actor que no deje de ir al teatro, ya que ahora tiene la oportunidad de hacer realidad sus sueños, subrayando, no obstante, que quien solamente desee ser espectador de un espectáculo realmente inusual y disfrutar con él también tiene su butaca reservada. “La llegada de todos estos personajes al teatro nos permite continuar con algo que siempre ha estado presente en la trayectoria de la compañía: la complicidad con el público. A nosotros el escenario siempre se nos ha quedado pequeño. Siempre. Le invitamos a ser protagonista, pero que eso no lleve a confusión. Es una elección muy libre, tranquila. No vamos a perturbar la tranquilidad a la que uno, como espectador, tiene derecho. Son trabajos que tienen el aroma del ‘happening’, del ‘está sucediendo’ lo que le da a la representación teatral una enorme frescura”. Por todo ello, describen este Doltza: Dulcinea Quijote vs Teresa Panza como un ‘thriller’, ya que uno no sabe cómo va a acabar: “¿Qué solución se le da a esto? ¿Qué pasará al final? Son preguntas que uno se plantea cuando lee una obra de suspense y es en ese sentido que le llamamos thriller”.
Pocos días antes de partir para Mozambique el pasado mes de agosto, Maite Agirre manifestaba que lo más artístico que podían hacer era “convertirnos en cazadores y colocar las trampas para atrapar a los espectadores. Todo el proyecto se sitúa en una dialéctica entre lo teatral y lo no-teatral, lo que en el aquí y el ahora, incluso en el momento de la representación, pueda oler a realidad. De hecho, creo que este viaje ha hecho que el espectáculo nos enseñe los dientes como un lobo. No sé cóamo nos lo plantaríamos si fuéramos con un Ibsen, pero vamos con una propuesta enormemente porosa para que pueda impregnarse de todo lo que encontremos, también de la energía, el ritmo de sus gentes”.
No obstante, el montaje que ahora estrenan ha tomado su propia senda. “No son dos caminos que corran, ni siquiera, paralelos. ¿Cómo nos ha influido? Pese a partir de un mismo texto, todo es tan completamente distinto, las preguntas que nos planteamos son tan diferentes, que creo que incluso los compañeros de Luarte se quedarían asombrados. Sí que prevalece la relación con el público... y poco más. Debido a que he ido adaptando y readaptando el texto, lo he limpiado de aromas africanos, aunque nunca se pueden borrar todas las huellas y quien conozca la circunstancia podrá entreverlo”.
Tal y como acostumbran en la compañía, Doltza: Dulcinea Quijote vs Teresa Panza verá la luz tanto en euskera como en castellano, los días 6 y 7 de febrero respectivamente, si bien, tal y como recuerda la directora, se trata de un espectáculo plurilingüe, gracias a la participación, entre otros, de actores americanos y africanos.
Borja Relaño

David Azurza. Comenzó como tenor en el coro Hodeiertz de Tolosa, su lugar de origen, para pasar después a formarse como contratenor con Isabel Álvarez en Donostia y en el Conservatorio de Madrid, obteniendo el Premio extraordinario Lucrecia Arana. En 2003 participó como protagonista en el estreno mundial y en la grabación de la ópera de bolsillo ‘Segismundo’ de T. Marco, interpretando a Segismundo y encarnando también a Rosaura (en la foto). Ha interpretado asimismo ‘El borracho burlado’ de Peñaflorida, dirigido por Maite Agirre; ‘Viento es la dicha’ de Amor de Nebra, ‘Itziar’ de M. de Oñate o ‘Zapatos de mujer’ de A. Ilarramendi. En el Teatro Real dio vida a Don Quijote en la ópera para niños que se estrenó en mayo de 2006. |
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