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Creadores contemporáneos
revisan a autores del pasado
Álex Rigola, Daniel Veronese, Carles Santos y Josep María Flotats llevan sus montajes al Teatre Lliure
El Teatre Lliure abre este segundo mes del año con cuatro montajes, tres de ellos en la Sala Fabià Pugserver, y será a ella a la que vuelva la obra de Roberto Bolaño bajo la dirección de Álex Rigola, y que él mismo adaptaba junto a Pablo Ley. 2666 se podrá ver del 5 al 7 de febrero, y el propio Ley la ha calificado de insólita por cuatro razones diferentes; la primera por haber sido la obra póstuma del chileno; la segunda razón, que va ligada con la anterior, por ser la obra de un autor muerto demasiado joven; en tercer lugar por ser una novela que contiene muchas novelas en una sola, las cinco que estaba escribiendo simultáneamente Bolaño, y al estar inconclusas, unirlas fue la única solución; y por último, por su extensión de más de 1100 páginas, a lo largo de las cuales se acumulan numeroso episodios que acaban mostrando una imagen posmoderna.
La pieza contiene cinco historias, la primera “La parte de los críticos”, cuenta los encuentros y desencuentros de cuatros críticos de Benno von Archimboldi. En “La parte de Amalfitano”, se narran las peripecias de un profesor de filosofía en la Universidad de Santa Teresa. La tercera historia, “La parte de Fate”, habla del traumático viaje de un periodista político negro, al que acaban de comunicar las muertes de su madre y del periodista de la sección deportiva de su revista, a la ciudad mexicana de Santa Teresa con el objetivo de cubrir un combate de boxeo. La quinta y última historia, “La parte de Archimboldi”, es la inexistente biografía de un autor escurridizo del que se desconoce prácticamente todo y al que, en la primera parte, Bolaño convierte en un auténtico enigma. “Sin embargo, en el mismo momento en el que esta última parte cierra el círculo, se percibe inmediatamente y con absoluta claridad los dos polos que tensan el eje temático de la novela de Bolaño”. Siendo por un lado la figura de Benno von Archimboldi como el enigma de la creación y por otro lado los asesinatos de Santa Teresa, centenares de mujeres muertas, convertidas en este caso en una metáfora de otro enigma, el de la destrucción. Los personajes que se encuentran en la novela tienen cualidades en común, puesto que son filólogos, filósofos, científicos, periodistas, poetas locos, editores, policías, narcotraficantes, sádicos o novelistas.
Un cuerpo a cuerpo con la música a través de Bach será presentada por la Compañía Carles Santos del 17 al 21, La Pantera Imperial, que va de la ‘Pasión según San Mateo’ al ‘Clave bien temperado’, pasando por la ‘Fuga en La menor’ o el ‘Ariade la Cantata n.37’. Santos afirma que “el primer paso es sacar a Bach del espacio específicamente musical y llevarlo a maquillaje, vestuario, luz, a la palabra, si es posible, al inevitable movimiento, al juego del teatro, en definitiva, a la lectura teatral de un clásico de la música. Lectura, esta es la palabra, pero lectura, en este caso, no quiere decir interpretación musical ni visualización del discurso sonoro. En la obra, pensaremos en la lectura musical secuenciada en el gesto que ordena sus símbolos, en el discurrir de un lenguaje que ordena el sonido, en la posición previa al ejercicio de la música”.
Henrik Ibsen
La tercera pieza que será presentada en la Sala Fabià Puigserver del 24 de febrero al 21 de marzo, es El encuentro de Descartes con Pascal joven de Jean Claude Brisville en versión y dirección de Josep Maria Flotats, además de interpretar el montaje junto con Albert Triola, que escenifica el enfrentamiento de dos personalidades y de dos vidas fascinantes. Los filósofos Descartes y Pascal se encontraron una sola vez en su vida, en 1647, en el convento parisino de Los Mínimos, y su encuentro duró varias horas. Al no escribir ninguno de los dos lo que sucedió en dicha ocasión, el autor es libre de imaginar lo que sucedió. En el momento de producirse el encuentro, Descartes tiene 51 años y ya ha escrito su obra maestra, ‘El discurso del método’, por el contrario Pascal, es un joven de 24 años al que ya se le considera un genio por varios inventos científicos que ha ideado, entre los que se encuentra una máquina aritmética antecedente a los actuales ordenadores. Pascal se encuentra inmerso en una crisis existencial, y se preocupa más de reformar a los demás que de reformarse a sí mismo. Basándose en una amplia correspondencia dejada por ambos filósofos, Brisville ofrece un texto con diálogos y réplicas dominados por el humor y la ironía. “Tiempos, ataques, pausas, rubatos y largos que nos remiten al universo mágico del lied schubertiano, al goce de la escucha del contenido y de la musicalidad de la palabra; texto e ideas se suponen, para el intérprete, el placer sensual de morder en ellos como en un una fruta jugosa; y para el público, la sensación de sentirse, una vez oídas melodía y palabra, más inteligente, más humano”.
Por último en el Espai Lliure se podrá ver del 18 de febrero al 7 de marzo El desarrollo de la civilización venidera, versionada y dirigida por Daniel Venorese partiendo de ‘Casa de muñecas’ de Henrik Ibsen, interpretada por Mara Bestelli, Maria Figueras, Ana Garibaldi, Carlos Portaluppi y Jorge Suárez. En la pieza la protagonista, Nora, huye de una familia típicamente veronesiana en defensa de la profunda dignidad de los derechos humanos, y es la primera parte del Proyecto Ibsen, siendo la segunda obra ‘Todos los grandes gobiernos han evitado el teatro íntimo’, una versión de ‘Hedda Gabler’, un díptico que cuestiona el sexismo latente de nuestra civilización. Veronese afirma que, la pregunta ¿volverá Nora? que a finales del 1800 eclipsó a las mentes excitando burgueses palcos de plateas, “pensamos todos, y creo que nadie va a estar en desacuerdo, debería ser reemplazada hoy por otra, porque seguramente en algo debe haber servido todo este teatro, toda esta cultura y sabiduría bienpensante para reconocer la dignidad de las mujeres. Así es que varios años después se escucha en resonancia a una sociedad de algunos hombres que deliberan ante la desgracia ajena. Pero la materia inconclusa sobre la profunda dignidad de los derechos humanos es la que nos sigue haciendo revolcar en la butaca. Es maravilloso leer ‘Casa de muñecas’ y todavía pensar: pero aquí hay una madre, una mujer, que está abandonando a sus hijos... En nuestras cabezas sigue refrito un pensamiento diferenciado sobre posibilidades, riesgos y suertes fatales a padecer según el sexo que portemos. Sendas estacas que aún hoy siguen haciendo sangrar instituciones, incómodos frente a textos ¿fuera? de su tiempo”.
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