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FiraTàrrega 2009
Concentración parcelaria con fértiles brotes multicolores
No es necesario hacer declaraciones de principios ni utilizar los recursos retóricos más frecuentados: Tàrrega, una vez más, nos sitúa en el momento actual, en el aquí y ahora, pero, a su vez, nos descubre algunas de las posibilidades del futuro. La calle, en la calle, de calle, es un ámbito referencial tan amplio que empieza a perder casi toda su enjundia. Obviamente, si no se hace bajo techo, se hace en la calle, pero no todo lo que se hace en la calle es algo de calle.
Por ello, aplaudimos y seguiremos revindicando la creación de nuevos espacios, de nuevas ideas, de ámbitos donde experimentar y en los que colocarse ante el futuro, como una posibilidad, aunque sea simplemente una reinvención, o una reformulación “vintage” de lo que es el teatro de animación apartado de los mecanismos, los grandes formatos, la tecnología y más cercano a las manualidades. Así sentimos el programa Blanc!, sus programaciones, su distribución espacial, lo que emanaba de cada uno, de lo visto y de su conjunto como un ámbito especial, descentralizado en el Parc de Sant Eloi. Un experimento en su propia configuración programática con pequeñas acciones que llegan de manera más sencilla pero no menos importante. Algo a tener en cuenta para las próximas ediciones donde la apertura de vías peatonales transversales en la ciudad reclamarán una adecuada ubicación de los espectáculos y sus novedades.
Quizás debamos redundar en una circunstancia reiterada en Tàrrega. Los espectáculos inaugurales sufren de algún maleficio. Se ha intentado de todas las maneras, pero quizás en este año de 2009 se haya llegado a su punto de inflexión. Hay que pensar, definir, buscar la manera en la que el espectáculo que abra sea la insignia del año. O lo contrario: no hacer nada especial. Programar sin esta presión. Este año, obviamente, lo de Kiku Mistu no fue un problema técnico, sino conceptual y un pésimo inicio, pero en cambio a pocos metros Pan.Optikum, que ya abrieron una Fira hace poco y Efímer, que lo hicieron el año pasado, juntaron sus fuerzas y proporcionaron en Transition un trabajo con los elementos suficientes para adjudicarse esa responsabilidad inaugural dadas las características del espectáculo multidisciplinar, con una magnífica estética, acorde con todas las evoluciones y un uso apropiado de la pirotecnia. Esta es una opinión, y hay que confiar en el equipo directivo de la Fira porque seguro que sabrán encontrar la manera ideal para superar esta circunstancia casual. 
Hasta situados en la especulación sobre cómo debe ser el espectáculo inaugural, otra creadora que ya había presentado un trabajo en estas condiciones ofreció Sirena a la plancha, un trabajo muy elaborado y con elementos suficientes para lograr la comunicación entre grandes masas de Sol Picó, en donde la mezcla de canción en vivo, danza, y los grandes elementos móviles le confieren una prestancia y grandilocuencia realmente significante.
Tantas horas de espectáculos, tantos espectáculos, tantas ofertas nos obligan a la reducción, a la síntesis que nos hace sobrevolar la programación y acotar al máximo las opiniones. Nos gustó mucho Es-Puto Cabaret de Espejo negro. Un trabajo de madurez, una manera de mover el cotarro, de colocarse en el espacio del teatro de títeres para adultos con contenidos populares en un magnífico equilibrio entre lo popular y lo populista. Una propuesta realmente sugerente y de futuro con un Ángel Calvente en estado de gracia.
Por seguir en el teatro de objetos, en los títeres, Joan Baixas estrenó Zoé, innocència criminal, un bello relato, con mucha carga literaria y poética, expresada en una conjunción de lenguajes escénicos que se concretan en una obra cargada de emotividad en la que no solamente la parte formal y su cuidada estética nos lleva a mundos reconocibles y con los que debemos posicionarnos, sino que la parte más verbal ocupa un lugar de importancia y nos transporta a realidades realmente hirientes.
Escarlata Circus presentó en una carpa de aforo reducido su Devoris causa, un trabajo que juega con el minimalismo activo, en donde la relación de los intérpretes con el público alcanza una sencilla magia que le dota de una dimensión diferente. Una muestra de lo pequeño con voluntad de grandiosidad con una estética grotesca muy efectiva.
En una onda parecida, Zirkus Frak y su Anderdesí (Circo sardine), una parodia circense a base de pescados frescos, una propuesta curiosa que tiene más enjundia en su ideación que en su realización y desarrollo.
Aunque la parte de circo al uso, las acrobacias, los números de riesgo, lo encontramos en un estreno de un grupo recién formado, Atempo, con un espectáculo homónimo en donde vemos la evolución dramática del circo apoyado en una banda sonora ejecutada en directo y la ejecución de números de gran dificultad con una soltura y capacidad comunicativa bastante impresionante. Hay que tomar nota de estos jóvenes artistas circenses.
Tres mujeres, acróbatas, inglesas, con un humor muy especial y una manera de desarrollar sus invenciones son las que forman Mimbre y de las que disfrutamos su Until Now, cruce de caminos, buena caligrafía, cuerpo, movimiento, para partir de situaciones cotidianas hacia mundos más fantásticos y llenos de imaginación.
Más claramente en el terreno de la danza, Motionhouse y su Underground, un viaje en metro subterráneo, pero al aire libre, donde la estructura metálica centraliza y condiciona los movimientos y las coreografías.
Al igual que los daneses de Braendende Kaerlighed y su Luxus donde narran con un estilo muy peculiar su visión de este mundo en el que vivimos.
Al suelto, Carnage Productions y su GIGN (SWAT), utilizando la pared de un iglesia para descender vestidos de fuerzas policiales especiales, provocando la atención de cientos de viandantes que los reciben sorprendidos y que acaban congeniando con sus locuras y alardes. Sigue la incidencia constante de los dos actores de la compañía de Teatro Gestual de Chile, especialmente en su regocijante trabajo con los automóviles y sus conductores desprevenidos. Turukutupá de los alaveses de Rezikletas logran la atención mayoritaria con sus músicas rítmicas.
Quizás una manera de entender la actuación musical teatralizada con repertorio contagioso sea la que realizan en La calle es nuestra de Always Drinking Productions, una mezcla de las charangas más clásicas con un repertorio realmente incitador. Y todo aquello que se nos escapó.
C. G. Z.
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