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20 Muestra Internacional de Teatro Contemporáneo de Santander
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Brutal y conmovedora crónica social
Obra: Purificado.
Autora: Sarah Kane.
Traducción y adaptación al rumano: Saviana Stanescu, Andrei Serban. Intérpretes: Cristian Grosu, Hatházi András, Ionut Caras, Adrian Cucu, Andreea Bibiri (Teatro ‘L. S. Bulandra’, Bucarest), Silvius Iorga, Ramona Dumitrean.
Escenografía, vestuario: Adriana Grand.
Iluminación: Jenel Moldovan, Alexandru Corpodean. Sonido: Marius Rusu. Proyecciones vídeo: Vasile Craciun. Asesoría artística: Daniela Dima. Coordinación literaria: Roxana Croitoru, Eugenia Sarvari.
Dirección técnica: Estera Biro. Asistencia técnica: Arhidiade Muresan. Música: Ana Marius Apan.
Dirección: Andrei Serban.
Producción: Teatro Nacional de Cluj-Napoca.
Duración: 2 horas 30 minutos, sin descanso.
Lugar: Pabellón Deportivo Universidad de Cantabria.
Fecha: 15, 16 de octubre.
Hora: 20.30.
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En esta producción de ‘Purificado’ de Sarah Kane, el director Andrei Serban recurrió a los actores más jóvenes del Teatro Nacional de Cluj-Napoca
Un espectáculo que podrá ser disfrutado por unas 200 personas en cada una de las dos funciones programadas en el pabellón polideportivo de la Universidad de Cantabria y que está recomendado a mayores de 18 años porque puede herir la sensibilidad de algunos espectadores ya que se trata de una creación “brutal y aterradora, agobiante e incómoda, pero poética y conmovedora” que además es “una exploración de llena de fuerza el alma humana en lo que tiene de hermoso y deprimente”, según señalan los integrantes del Teatro Nacional de Cluj-Napoca, abrirá la vigésima edición de la Muestra teatral cántabra.
Esta obra que la compañía estrenó en 2006 con dirección de Andrei Serban, prestigioso director teatral y de ópera de Bucarest pero residente en Estados Unidos, logró llamar la atención del público teatral al dirigir la obra de una controvertida autora contemporánea, la escritora inglesa Sarah Kane, que reunió para su puesta en escena a un elenco actoral integrado por los más jóvenes intérpretes de la compañía de Cluj. La producción fue galardonada con los premios UNITER para el actor debutante Cristian Grosu, el premio para la mejor actriz protagonista para Andreea Bibiri, el premio para la mejor dirección para el propio Serban, además de premio para la mejor obra.
Casos marginales
A partir de esas directrices se desarrollará la puesta en escena de Purificado que la propia autora señala como una obra que “utiliza la violencia como metáfora”, aunque Kane no pretendía realizar con ella una exposición gratuita de la violencia a pesar de que no rehúye otros temas como el sexo o un lenguaje brutal. “En la obra el lenguaje y la imagen se fusionan de tal manera que sacude a los espectadores, los provoca, y al final los deja trastornados, pero ante una nueva perspectiva, ya que en medio de la más terrible atrocidad, del infierno de las relaciones humanas, queda siempre un rayo de luz”, apuntan los integrantes de esta compañía que está radicada en Cluj-Napoca, la capital histórica de la región de Transilvania.
Purificado muestra una galería de personajes, en muchos casos marginales, al situar en el escenario a un drogadicto suicida, una travesti que cambia de sexo, dos homosexuales torturados y mutilados por un ‘purificador’ extraño, una prostituta de peep-show, un médico maniático y un adolescente trastornado. Todos ellos se ubican en una universidad que recuerda a un campo de concentración más que a un establecimiento vinculado al ámbito académico. 
En esa institución que dirige un perverso y todopoderoso médico que es a la vez un narcotraficante, se desarrolla la historia de Grace, una joven que pierde a su hermano y decide ‘convertirse’ en él, cambiándose de sexo; pero es también la historia de Carl y Rod, de Robin, Graham, etc. Todos ellos permanecen internados en esa institución siniestra hecha a propósito para que la sociedad se quite de encima a todos los miembros no deseados y se encuentran sometidos a unas experiencias horribles. Pero cada uno de ellos trata de salvarse a través del amor del destino que el futuro le depara.
Purificado es “un drama hermético, que proviene de ese hermetismo religioso englobado en la ‘teología erótica de la Gnosis’ y que requiere, para ser entendido, una minuciosa hermenéutica” según apunta el director del Teatro Nacional de Cluj y ensayista, Ion Vartic. El propio Vartic, que es Catedrático de Literatura Comparada y Teatro en la Universidad ‘Babes-Bolyai’ de Cluj explica que para no quedarse en lo superficial de la obra de Kane “hay que desenterrar las capas profundas: míticas, mágicas, místicas. Sólo después, uno se da cuenta de que Purificado representa, en realidad, un misterio dramático, un misterio sobre nuestro mundo, que se detesta y se autodestruye por desesperación ontológica”.
Con esencia
Andrei Serban reconoce que la pieza de Kane le resultó más clara tras visitar el Musée du Quai Branly, en París, donde tomó conciencia de “la visión antropológica de una cultura antigua mediante la cual volvemos a encontrarnos a nosotros mismos” y tomó conciencia de su aproximación al universo de la obra inglesa, “que dejaba de parecerme modernamente chocante o vanguardista”. La lectura de la obra de Kane que para Serban es “sofisticada culturalmente hablando” aunque revela al mismo tiempo de manera sencilla “un aspecto de la verdad, que aunque está en todos nosotros, es difícil aceptar y entender”, le llevó apenas 25 minutos. La representación, sin embargo, se prolonga durante dos horas y media, ya que el director comprendió que “las palabras están llenas de esencia, piden ser extendidas en acciones físicas, exploradas en detalle, sin prisas”.
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