|
|
FITCA
IX Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo de Almagro
|
Viajes hacia uno mismo
Teatro, títeres, música, humor... todo converge en las propuestas que presentarán compañías como Ron Lalá, La Yapa, El Viaje Inmóvil, Teatro Simurgh, Gloria López Producciones, La tribu imaginaria, Rubén Pagura y La Quimera. Montajes comprometidos que dejan ver el pasado, el presente y el futuro, artistas consagrados y nuevos valores preocupados por los problemas de la sociedad, problemas que ponen en escena por medio de viajes, historias, cuentos o biografías. Incitan al público a ir con ellos, mostrándoles sus vivencias, los símiles entre la ficción y la realidad, desde canciones para dar paso al fin del mundo, hasta la historia real de un preso en la Segunda Guerra Mundial.
Los encargados de abrir el Festival son los madrileños Ron Lalá con Mundo y final, que ubica la acción en el momento en el que llega la destrucción del mundo, o que está a punto de llegar ese hecho. Cinco actores-músicos, veinte instrumentos en escena y veinte sketches a ritmo desenfrenado para dar un repaso cómico al planeta en vías de destrucción. Un espectáculo en el que no faltará la ironía, la imaginación y la autocrítica. La música, en la que se unen entre otros la voz, la guitarra eléctrica, el bajo, la guitarra española o la percusión, servirá de medio para interpretar diferentes estilos desde el rock hasta el flamenco pasando por el tango, la balada o el reggae, todo ello interpretado en directo. Por escena pasarán diversos personajes, desde la Vanguardia Civil al Ultracentrismo, desde el Corresponsal del Apocalipsis hasta la última canción del mundo. Los encargados de dar vida a esta pieza son Miguel Magdalena “Perilla de la Villa”, Juan Cañas, Íñigo Echevarría, Daniel Rovalher “Boli” y Álvaro Tato, que se acogen a la dirección de Yayo Cáceres.
Cáceres precisamente será el protagonista de Entre orillas de la compañía argentina La Yapa, quien estará acompañado en escena a la guitarra por Mario “Pájaro” Juárez, y dirigida por José Gamo. La obra habla del lazo existente entre el imaginario infantil que todos poseemos y el disfrute del arte y de la vida, habla de ese hueco perdido que nos une a nuestros paraísos perdidos, aquellos que queremos recuperar. Los dos autores se han detenido en las músicas de un lado y del otro del Atlántico que acompañaron su niñez, (uno en Corrientes y el otro en Vizcaya), y al hacerlo han descubierto que sus lazos mutuos son tantos que resultaba fácil ver el camino.
Para realizar ese viaje han recurrido a un personaje, Yago Moral, cuya trayectoria refleja ese cruce entre realidad y ficción, entre América y España, entre milongas y coplas. Con el fin de conseguir la mayor universalidad posible, han creado a este personaje que ha crecido alejado de las grandes ciudades cosmopolitas. Yago relatará paso a paso los momentos más importantes de su vida, entre sus once años y la actualidad. Un chico de pueblo, argentino del interior, torpe y temeroso a ratos, que encuentra un coraje extraordinario. Su paisaje originario es el de una naturaleza exuberante y rural, en su pueblo los adultos trabajan y los niños estudian, está rodeado por la vida y la cultura de los campesinos y ha crecido con una mezcla de tradiciones guaraníes, españolas, italianas, judías... Según va avanzando la historia su horizonte se abre al tiempo que ese mundo tranquilo y estable se aleja. Es en definitiva un viaje entre la infancia y el escenario, y cómo la vida, los encuentros y las pérdidas, alimentan ese trayecto.
Por otro lado, los chilenos de El viaje inmóvil representarán Gulliver, de Jaime Lorca con textos del mismo y Pablo Jerez, una versión libre de ‘Los viajes de Gulliver’ de Jonathan Swift. En escena se une el trabajo actoral del propio Lorca y Teresita Iacobelli junto a la manipulación de títeres que correrá a cargo de Alicia Quesnel y Enrique Gómez. Gulliver recorrerá los diversos pabellones que se irán presentando ante sus ojos, ignorando su situación de cautiverio, avanzará y retrocederá, subirá y bajará, arrastrando sus cadenas en busca de la puerta que lo lleve de regreso a su amado mundo. El montaje busca que el viaje del protagonista por los senderos de su alma enferma sea finalmente un espejo fiel a la vida, un relato descarnado y compasivo de nuestro sociedad. 
Lorca describe la obra como “una y otra vez el viaje. Nuevamente el afán de recorrer mundos imaginarios motiva a nuestro héroe de turno. La criatura se nutre del genio de Jonathan Swift que con su pluma cruel entrega un retrato descarnado y detallado de la frágil y voluble naturaleza humana”.
Cuentos de mujer
Desde Ecuador Teatro Simurgh presentará Madame Aissata, la señora de las bodas, de Fiore Zulli, que tiene como protagonista a una mujer a la que llaman “la señora de las bodas” y que es invitada de honor en la boda de dos jóvenes de estirpe noble de la ciudad de Bandiagara en Malí. Madame Aissata es contadora y cantadora de leyendas y mitos de muchas gentes africanas, y pertenece a la tradición de los Griot y de los Dalí, que con su arte milenario transmiten los valores morales que siguen la vida de sus pueblos y narran los triunfos de los héroes fundadores de las dinastías de los grandes reyes del pasado.
La mujer es invitada el día anterior a la celebración para entretener a la pareja de novios y a todos los jóvenes invitados, para hablarles del significado tradicional de la unión de la mujer con el hombre. Esos jóvenes, aún permaneciendo silenciosos y atentos ante la presencia de la mujer, ya tienen formadas sus propias opiniones al respecto, y por medio de miradas cómplices y maliciosas entre mujeres o entre hombres, los jóvenes reclaman el predominio o la sabiduría de sus respectivos sexos. Madame Aissata conoce este hecho y para contestarles, cuenta unas historias que terminan jugando un papel fundamental en lo que es tradicionalmente la educación sentimental y sexual de los futuros esposos. Carla Robertson será la encargada de encarnar el papel de “la señora de las bodas”, en un texto que se inspira en diversos cuentos africanos de las culturas Nupe y Cabili, todo ello, bajo la dirección de Fiore Zulli.
Gloria López Producciones presentará La reina de la belleza de Leenane, del irlandés Martin McDonagh, que será estrenada oficialmente en Sevilla. La pieza está interpretada por Maite Brik, Gloria López, Chema del Barco y Juan Vinuesa, traducida y adaptada por Vicky Peña y dirigida por Álvaro Lavín. Este es el tercer montaje de la compañía, y mantiene el interés del trabajo realizado anteriormente buscando los extremos opuestos, lo trágico y lo cómico, la realidad a través del juego teatral en el que el personaje y la situación son los protagonistas. En la obra se encuentran los elementos necesarios para no tener que ocultar sino mostrar, hacer un buen trabajo a partir del texto del autor. 
Gloria López creó la compañía en 2004 estrenando ‘El tren del holandés’ del autor afroamericano Amiri Baraka, con la que ganaba el Premio a la Compañía Revelación en la Feria de Teatro en el Sur de Palma del Río. Dos años después estrenaba ‘El pelo de la dehesa’ de Manuel Bretón de los Herreros, una comedia dirigida por Pepe Quero que contrapone valores perdidos como la autenticidad y la sinceridad frente a la hipocresía y la superficialidad tan común en la actualidad.
Desde la cárcel
La tribu imaginaria, formada por alumnos de la RESAD y producida por la misma, representará Mujeres ante la tumba de Michel de Ghelderode, dirigida por Andrés del Bosque. Un drama para marionetas en el que agonizan las apasionadas marías que rescatan la dignidad en medio del infierno. Se convierten en la representación del suspense teatral, muñecos a merced de un trágico destino. En su condición de leña, muestran los derechos de los seres de madera como el derecho a no seguir ardiendo en nombre de humanizar la sociedad, para consumirse en el propósito de toda criatura. Las mujeres ante la tumba del que ha resucitado se mueven actualmente en un mundo agitado por el terror y las fuerzas represivas, fuerzas oscuras que intentan apagar la luz que proviene del visionario de Galilea. Él es el que ha encendido los corazones, de una de las minorías más aplastadas y que más conocen el tejido que une la vida con la muerte.
La propuesta está interpretada por Cecilia Aguado, Laura de Arcos, Charlotte Cantarín, Ada Fernández, Marta Ibáñez, Ane Miren Lafuente, Mikko Niemistö, Lara Ortiz y Tanja Turpeinen.
Desde Costa Rica, Rubén Pagura presentará Julius, una historia real, escrita clandestinamente en una cárcel de Praga durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial. En escena un actor, una silla y una pantalla de cine servirán para presentar a Julius Fucik, crítico literario y teatral, novelista, ensayista e investigador de la historia, las tradiciones y los personajes de la cultura de su país, que cayó en manos de la Gestapo por su trabajo en la Resistencia como redactor del periódico clandestino ‘Rudé Pravó’ y miembro del partido comunista checo. La mayor parte de la historia transcurre en la cárcel de Pankrác, donde con la ayuda del guardián, Adolf Kolinky, quien le pasa lápiz y papel y saca clandestinamente de la cárcel sus notas, Julius escribe una estremecedora a la vez que poética crónica de su estancia en la prisión, hasta su traslado y ejecución en Berlín en septiembre de 1943. En sus escritos describe a “los buenos y los malos” a “sus figuras y figurillas” con gran poder de síntesis y profundidad psicológica, así como las situaciones, que en ocasiones se tornarán crudas, en otras emotivas e incluso hasta humorísticas.
Su viuda, Gustina Fucíkova, superviviente del campo de concentración de Auschwitz, con la ayuda del carcelero, consigue reunir todas las notas y completar el ‘Reportaje al pie de la horca’ en el cual está basada esta obra. Los nombres, las fechas y las situaciones son reales, aunque la compañía, por necesidad de síntesis dramatúrgica, reúne a veces en un solo personaje a dos o tres similares, cosa que también ocurre con diversas situaciones.
Es en definitiva un trabajo documental con el que quieren honrar la memoria y la voluntad de Julius Fucik, quien decía: “quisiera que no sean olvidados los compañeros que aquí y fuera de aquí combatieron valerosa y fielmente y que han caído. Pero deseo también que no se olvide a quienes viven y nos han ayudado, con no menor fidelidad y coraje, en las condiciones más difíciles. Que de la sombra de los pasillos de Pankrác surgiesen a la luz personalidades como Kolínsky. No para su gloria, sino para que sirvan de ejemplo a los demás. Pues el deber humano no termina con esta lucha y ser hombre exigirá, también en el futuro, un corazón heroico, hasta que los hombres sean completamente humanos”.
Ante el tribunal
Por último, La Quimera representará La identidad de Polan de Miguel Murillo, dirigida por Juan Margallo e interpretada por Juan Manuel Pérez, Selma Sorhegui, Paca Verlardíez, Cándido Gómez, Pilar Conde y Pedro Martín. La propuesta presenta a Anselmo Polan, quien está siendo sometido a juicio acusado de envenenar botes de leche condensada en un supermercado, y cuenta al tribunal los pormenores de su vida, desde su nacimiento, su bautizo, la escuela, etc. y lo que hace en su angustioso recorrido en busca de su propia identidad.
El público se convierte para Polan en un espejo en el que se ve reflejado, pero la audiencia también se ve reflejada en el espejo en el que se convierte el escenario. De esta manera los espectadores verán al protagonista, pero también a su familia, a él cuando era pequeño, a sus amantes...
En busca de su propia verdad, al final del camino se da cuenta de que no es nadie y decide desaparecer. La identidad de Polan coquetea con el esperpento acercándolo a nuestros días.
|