Virginia Imaz
Begoña Gomez del Colectivo “A la luz de las Velas” mencionó también la experiencia de Topaleku en Bilbao, que organiza sesiones de cuentos para público adulto y que impulsado por el entusiasmo de sus trabajadores (especialmente de Carlos Sáez, narrador él mismo) puso en marcha la iniciativa denominada “El cuarto de Contadores”.
Por otra parte la empresa de gestión cultural Artimaña, de mano de la narradora Chati Calvo, organiza el Festival Internacional de la Oralidad / Munduko Kontu-kontalariak, que aunque comenzó siendo una extensión del Festival de la Oralidad de Elche, desde 2005 funciona de forma autónoma en el País Vasco. Durante 4 días, normalmente en abril, narradores y cuenteras de talla internacional llevan sus historias a Amorebieta, Arrasate, Arrigorriaga, Bermeo, Berriz, Durango, Elorrio, Markina y Mungia. Es un festival de mucho nivel artístico, pero lamentablemente aún no demasiado conocido por parte del gran público. Como extensión de este Festival Internacional de la Oralidad, desde hace dos años ha comenzado en Tolosa y Ordizia otro Festival de Oralidad, que se denomina Ahoz-aho y que está organizado por el laboratorio de artes escénicas Asvinea.
Aparte de estos festivales de la oralidad, Begoña Gómez, mencionó el hecho de que cada vez más bibliotecas de la comunidad organizan dentro de sus programas de animación y promoción a la lectura, sesiones de cuentos, mayormente para público infantil y en euskera. Este año, dentro de un programa de dinamización de las bibliotecas públicas, el departamento de cultura del Gobierno Vasco ha desarrollado un proyecto bajo el lema “Bibliotecas, lugares de encuentro”, en el que se han desarrollado sesiones de cuentos tanto para público infantil como adulto en 18 bibliotecas con el objetivo de fomentar las bibliotecas como espacio de integración entre diferentes culturas que cohabitan en la CAPV, promocionando valores como la igualdad, la tolerancia y la diversidad.
Itziar Rekalde participó en la mesa redonda con una interesante panorámica de la narración oral en Álava. Valoró positivamente que la narración oral tuviera un espacio en la Universidad mencionando otras investigaciones que se vienen realizando como por ejemplo Leire Díaz de Gereñu en el Campus de Álava de la UPV en el campo de la lingüística, la del Instituto Mintzola de reciente creación, con trabajos de recogida de materiales de los institutos etnográficos, la labor de las bibliotecas o iniciativas que ya hemos mencionado con anterioridad como las de Fira de Iruña.
Itziar Rekalde se refirió principalmente a la situación de la narración contemporánea, a partir de los finales de los 80. A partir del 84-85 y sobre todo con la incorporación de Teresa Castro como directora de la Casa de Cultura “Ignacio Aldecoa”, empiezan las primeras programaciones de cuentos. Teresa tuvo información del trabajo que se estaba empezando a desarrollar en Guadalajara y estuvo en contacto con otras personas responsables de bibliotecas a nivel estatal. Así dio comienzo el conocido, y reconocido en la actualidad, programa de “animación a la lectura” junto con el técnico Pablo Corral. La biblioteca propuso a los centros escolares una visita guiada por sus instalaciones de la mano de una narradora. Paralelamente se comenzó a programar con una periodicidad mensual –de octubre a abril– sesiones de cuentos para público infantil por las tardes. Estas sesiones abiertas continuaron, salvo un parón de dos años, hasta 1988, fecha en la que a través de la empresa Aize y del narrador Iñaki Carretero comenzó un nuevo ciclo con el programa “Behin Batean” para población escolar infantil y adolescente, en horario de mañana. Como dato, sólo en el período 2006-2007 participaron alrededor de 3.000 niños y niñas en edades comprendidas entre los 3 y los 13 años.
En este nuevo periodo se programan también semanalmente por las tardes sesiones infantiles abiertas. Todos los años pasan entre 6 y 16 narradores diferentes. Durante los últimos diez años se han ído sumando al programa de animación a la lectura las bibliotecas de los diferentes barrios de Vitoria-Gasteiz. Es de reseñar que actualmente todas las bibliotecas de Vitoria-Gasteiz realizan una programación conjunta denominada “Bibliotecas animadas” que se publicitan trimestralmente, lo que facilita la información a las personas usuarias de las instalaciones.
También en las bibliotecas de la provincia se realizan actividades de “animación a la lectura”, generalmente con carácter mensual, en Nanclares, Agurain, Urkabustaiz, Amurrio, Laudio, Laguardia, Lanciego y Oion.
A través del programa “Gauekoak” destinado a alternativas de ocio para jóvenes se programan también sesiones de cuentos, que se alternan con otras ofertas como teatro, cine o música.
La Diputación foral de Álava, junto con las Aulas de la Experiencia de la Vital Kutxa, realiza actividades itinerantes por la provincia destinadas a personas mayores de 65 años. Dentro de las mismas ha programado sesiones de cuentos en circuito por Laudio, Amurrio, Oión, Urkabustaiz, Kanpetzu, Ondategi, Aramaio, Alegria-Dulantzi, etc...
También los Euskaltegis, centros de euskaldunización y alfabetización de adultos en euskera programan habitualmente sesiones de cuentos. De hecho IKA fue pionera en esta iniciativa, comenzado a programar para gente adulta a finales de la década de los 80. Según la estimación de Itziar Rekalde todavía se programa en función de la recuperación del euskera, cuando se programa en euskera, especialmente para público adulto y no se programa en euskera para un público euskaldun. El público destinatario es mayormente infantil y dentro de un contexto de promoción de la lectura.
Durante los últimos 20 años han surgido narradores y narradoras, que han recuperado la tradición oral y que en su búsqueda de modernizar el oficio de contar, van haciendo camino en la tarea de hacer del arte de contar cuentos una profesión. Que así sea. Y que podamos contároslo.