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XX Fira de Teatre de Titelles de Lleida
Intenso maratón para acercar la realidad titiritera actual
Una vez concluida la última cita de la Fira de Teatre de Titelles de Lleida que se celebró durante los primeros días de mayo, el visitante vuelve con la certidumbre de que el evento cumple las expectativas de quien, llevado por unas u otras razones, se acerca hasta esa muestra que este año ha alcanzado la vigésima edición. Esta iniciativa que cuenta con la organización del Centre de Titelles de Lleida cubre con nota todos los flancos posibles de un evento de estas características, al acompañar el programa de representaciones con espacios dedicados en exclusiva a ahondar las relaciones entre artistas y programadores; ofrecer una ubicación para una feria del libro con una surtida publicación de obras dirigidas a los profesionales, además de organizar una concurrida feria de artesanos de títeres, entre otras exposiciones y actividades complementarias o conmemorativas de las dos décadas de trayectoria ferial.
Aunque la brevedad de estancia hacía imposible disfrutar con la extensa programación propuesta para quien se acerca con la posibilidad de asistir únicamente a la mitad de las jornadas de la Fira, la visita permitió disfrutar con propuestas como la seleccionada para inaugurar esta edición y una de las grandes triunfadoras de la presente edición. Court-miracles de la compañía de Toulouse Le Boustrophédon que logró convencer tanto al jurado como al público al llevarse los dos galardones establecidos para el mejor espectáculo de la presente edición, así como dos clamorosas ovaciones del público que abarrotó por dos veces el Teatre de l'Escorxador, ofreció una deliciosa combinación de títeres, teatro gestual, habilidades circenses y otras disciplinas artísticas para trasladar a los espectadores toda la crudeza de la convivencia en un campo de refugiados en plena contienda bélica. Los cuatro magníficos actores que protagonizan este espectáculo sin palabras realizan un despliegue de los más variados recursos artísticos para mostrar una propuesta que rebosa expresividad y que consigue que el espectador pase de los sentimientos más dramáticos a la sonrisa sin que el ritmo de la representación se vea trastocado en ningún momento.
Piedras y piojos
Otro de los éxitos de la presente edición fue el imaginario recorrido vital por la cabeza de un maquinista ferroviario que se muestra en La vida de un piojo llamada Matías de El Espejo Negro que permitió al autor Fernando Aranburu recibir el premio a la mejor dramaturgia, así como el de mejor espectáculo infantil, galardón que compartió con otra deliciosa y minimalista creación, Pedra a Pedra de Teatre de l’home dibuixat en la que el actor Tian Gombau es capaz de encandilar a los espectadores más jóvenes con su cuento ilustrado.
Farres Brothers i cía. fue otra de las compañías que vio recompensada su labor creativa en Ovni, una curiosa historia que entremezcla la astronomía y las relaciones convivenciales para lo que recurre a técnicas diversas de manipulación con el trabajo actoral y la proyección en directo de imágenes tomadas en vídeo. El buen trabajo de Pep y Jordi Farrés, además, fue reconocido con un accésit en el apartado de premios dedicado a los espectáculos infantiles.
Entrañable, de buena factura técnica y con la utilización de marionetas convencionales que contrastaban con una escenografía plana pero efectiva, resultó El somni de l’espantaocells que pusieron en escena Ingrid Teixidó y Clara Olmo y que produce el Centre de Titelles de Lleida, en el que las dos actrices-titiriteras evidenciaron estar en posesión de dos voces excepcionales para interpretar uno de los pegadizos temas que los más pequeños podían tararear al salir del teatro.
La diversidad de propuestas que se exhibieron en Lleida incluyeron, entre las que pudimos disfrutar, la presentada por Victor Antonov con El circo en los hilos, en el que hace un despliegue de sus excepcionales cualidades técnicas aunque se echa de menos una historia narrativa; el entrañable cuento de Les Set Cabretes que presentó Paca García de Teatro Los Claveles o la curiosa instalación The pig que acercaron los ingleses Walley Range All Stars y que requería de grandes dosis de paciencia en una interminable cola para asomar la cabeza a través de las ubres de una enorme cerda y observar, como apuntaba el granjero que cuidaba del animal, la entrañable historia que se cuenta en el interior del animal.
Aunque fue imposible acceder a algunos de los espectáculos previstos por estar completo el aforo, el más que aceptable nivel de ocupación de los teatros descendió de súbito durante la tarde-noche del sábado, 2 de mayo. Mientras los blaugranas acallaban a los madrileños como doscientos años antes lo hicieron las tropas napoleónicas, Gar Produkzioak mostraba Je t’attends-Semillas rojas, creación que encierra una historia que se diluye en sí misma a pesar de partir de una buena idea conceptual, y poco después Joan Baixas estrenaba Zoé, inocencia criminal, un trabajo en el que el ecléctico artista comparte protagonismo con la actriz Marta Cuscunà su multidisciplinar performance Zoé, inocencia criminal, en la que pone en escena una concisa historia por lo que el atractivo de la creación reside en el despliegue de recursos técnicos que realiza y que incluye los títeres de guante y de bunraku, las sombras chinescas, la pintura en directo, la manipulación de objetos o la proyección de vídeo.
Joseba Gorostiza
Cuadro de honor
-Premios otorgados por el público–
-Mejor espectáculo adultos: Court-miracles de Le Boustrophédon.
-Mejor espectáculo infantil: ex-aequo
Pedra a pedra de Teatre de l’home dibuixat.
La vida de un piojo llamado Matías de El Espejo Negro.
Accésit: Ovni de Farrés brothers i cia.
–Premios otorgados por el jurado–
Ara Lleida, Ara Titelles: Joan sense por de Egos petits.
Drac D’Or de les Autonomies: Joan sense por de Egos petits.
Drac D’Or Internacional: The seed Carriers de Stephen Mottram.
Menciones especiales: Pepe de Daniel Raffel y La Canija.
Drac D’Or de Dramaturgia: La vida de un piojo llamado Matías de El Espejo Negro.
Drac D’Or de Interpretación: The seed Carriers de Stephen Mottram.
Drac D’Or de Escenografía: El intrépido viaje de un hombre pez de Onírica Mecànica.
Drac D’Or a la Propuesta Innovadora: Desierto.
Drac D’Or al Mejor Espectáculo: Court-miracles de Le Boustrephédon. |
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