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Tinto de verano-Txotx ekainean en La Fundición
Refrescos escénicos para
sacudirse el sopor estival
La programación que cada mes de junio ofrece la sala La Fundición de Bilbao a modo de despedida de la temporada y que tiene la pretensión de acercar propuestas golfas, frescas, musicales, irónicas o cabareteras que pueden ser disfrutadas por el público mientras toma una copa, llega este año con una ecléctica combinación de propuestas que han sido seleccionadas por los responsables de la sala deustuarra, aunque en la programación de este mes también se incluye un interesante programa de representaciones incluidas en el Festival ACT y del que ofrecemos cumplida información en las páginas 34, 35 y 36. Tres de los espectáculos programados para la presente edición tiene la característica de haber sido estrenados en el marco de la última edición del Festival de Teatro y Danza Contemporánea, BAD, mientras que la que presenta Atxarte López de Munain únicamente ha sido puesta en escena en una ocasión, en Gernika el pasado mes de diciembre.
El programa de este año arranca los días 4 y 5 con la pieza titulada El lobo y el alma que está protagonizan por el actor Gabriel Ocina y por la pianista María Vega. Esta creación colectiva que toma como punto de partida los textos escritos del propio Ocina y que dirigen Izaskun Santamaría y Miren Gaztañaga, es definida como “una pieza-caja de resonancias, exactamente igual que un violonchelo”, en la que se realiza una simbiosis entre la pianista, la música y el movimiento, que tomando como punto de inspiración dos elementos inherentes al violonchelo como son el ‘lobo’, “una oscilación del sonido que se produce cuando una nota encuentra su resonancia en la frecuencia natural del cuerpo del instrumento musical que lo emite”, y el ‘alma’, un elemento que sirvió para dar firmeza estructural al instrumento y que tiene la finalidad de potenciar las capacidades acústicas del instrumento.
El primer fin de semana de Tinto de verano-Txotx ekainean incluye la puesta en escena a cargo de Eneko Balerdi, Oiane López de Munain y Nadine MacLean de Higikaria, creación de Atxarte López de Munain, que juega con conceptos como “suspensión, torsión, balanceo, giro, causa efecto, espacio y tiempo, aceleración y deceleración”, porque para la propia coreógrafa se trata de “hablar del movimiento desde el movimiento a través de la interacción de tres cuerpos, que buscan su relación a través del espacio que les une a la vez que les separa, como un hilo irrompible. Un juego de distancia y dependencia, de velocidad y desplazamiento en un estado puramente físico”.
Esperanzas Rotas
El programa prosigue los días 13 y 14 con la obra de Heiner Müller Paisaje con argonautas, que se presenta en una producción del Espacio de Investigación Teatral Kabia de Gaitzerdi Teatro. Interpretado por la actriz Juana Lor y por el músico Iñigo Olazabal, la pieza que dirige Borja Ruiz se basa en un enigmático poema de Müller que es un puzzle de palabras inconexas en apariencia que navega por paisajes de destrucción, de miseria y de esperanzas rotas y en otro poema que Walter Benjamin escribió a partir de un cuadro de Paul Klee en el que se habla de un ángel atrapado en el viento que no puede volver atrás para reparar todas las atrocidades que se comenten en el mundo. La interrelación de ambos textos lleva al director a plantearse la posibilidad de que el ángel desdichado del que habla Benjamin sea el protagonista del texto de Müller.
La cuarta propuesta seleccionada por los responsables de La Fundición se mostrará los días 20 y 21 con el título de El Desbordamiento de Marisa Lafuente. La creación que ponen en escena Sole Carril, Juanjo Otero y Esti Villa con dirección de la propia Lafuente y que presenta Aboragine Producciones surge, como todas las cosas que logran hacerse a pesar de todo, de la necesidad. Una necesidad de responder de una manera lúdica, íntima y profunda a la realidad del ser humano actual. Un ser humano vulnerable y herido. Hasta dónde se puede llegar antes de que todo estalle. Hasta dónde somos capaces de aguantar. Qué acontecimiento es necesario para nuestro desbordamiento. Esta es la historia de la última gota que colma el vaso. El desbordamiento se competa con la instalación ‘S.O.S espacio de libertad’, que se propone como un espacio de denuncia de los abusos a los que somos sometidos diariamente. Para ello el público puede acceder, antes y después de cada representación, a una cabina individual donde pude exponer sus quejas, preguntas existenciales o dar noticias ante una cámara de vídeo. Esta instalación sirve como aperitivo y postre a El Desbordamiento y permite hacer más partícipe y cercano al espectador y colocarlo en un lugar más crítico al participar en la obra.
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