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Dantzaz Elkartea estrena ‘1.01’
Una compañía que emprende un trayecto esperanzadoro
Obra: 1.01.
Coreógrafos: Christophe García (Songeurs), Hilde Koch (Torque), Eric Gauthier (Ballet 101), Eric Gauthier (Björk Duets).
Bailarines: Aurélien Alberge, Sophie Antoine, Olivier Coeffard, Charline Debons, Alejandra García, Nuria Giménez, Giovanni Insaudo, Garazi Pérez, Francisco Sánchez, Andrea Vallescar.
Profesores: Iñaki Landa, Josu Mujika.
Directora artística: Adriana Pous Ojeda. Director general: Filgi Claverie. Producción: Dantzaz Elkartea.
Lugar: Victoria Eugenia Antzokia - Donostia.
Fecha: 5 de junio.
Hora: 20.00.
Lugar: Gazteszena-Egia Kultur Etxea - Donostia.
Fecha: 30 de junio. |
Dos coreografías de Eric Gauthier, una de Christophe García y otra de Hilde Koch integran el programa
Una vez desvinculada totalmente del proyecto transfronterizo impulsado junto al Ballet Biarritz Junior mediante el que se han producido y puesto en escena tres espectáculos integrados por coreografías de Thomas Noone, Gaël Domenger, Itzik Galili, Thierry Malandain, Christine Grimaldi y Christophe García, la compañía Dantzaz Elkartea estrena este mes su primera producción como entidad independiente. Se trata del espectáculo denominado 1.01, que reúne cuatro coreografías diferentes, dos de las cuales han sido ideadas por Eric Gauthier, mientras que Christophe García y Hilde Koche firman una pieza cada uno.
El espectáculo que tras su estreno en el Victoria Eugenia recala en Gazteszena en el marco del Feria de Teatro donostiarra, arranca con la coreografía titulada Songeurs de Christophe García y que también estaba incluida en ‘Lur Sagar’, espectáculo ‘heredado’ del Ballet Biarritz Junior. Se trata de una creación pensada inicialmente para tres mujeres pero que ha sido adaptada para ser interpretada por tres bailarines masculinos, propone una incursión en el universo onírico de los tres personajes que protagonizan la pieza. Esta pieza que tiene una duración de quince minutos toma como base las composiciones musicales de Friedrich Burgmuller, Adolphe Adam, Ludwig Minkus y el diseño de iluminación de Jean François Milazzo para mostrar un excitante trabajo en el que los tres enérgicos bailarines barren el escenario con un salvaje viento de esperanza contra la sombra de la desesperación. El trío se deja mecer por su mundo imaginario, se enfrenta o se hiere con él pero sin abandonarlo jamás. Aunque el ensueño sea breve, siempre merecerá la pena aferrarse a él para evadirse de la realidad por un instante.
Torsión y rotación
La coreógrafa Hilde Kock presenta con Torque una pieza que toma como base las composiciones musicales de Arvo Pärt y con la que la coreógrafa se sitúa en “el momento de una fuerza o sistema de fuerzas; la medida en que esta tiende a producir torsión y rotación sobre un eje”. Con la iluminación de Nicolas Fischtel y el vestuario diseñado por la propia Koch que se vale para idear esta composición coreográfica de su experiencia profesional y de la improvisación que se ha convertido para ella en una herramienta esencial ha pretendido “introducir a estos jóvenes bailarines esta forma de trabajar, haciéndoles así más participes de este proceso creativo. Instruyéndoles material coreográfico y guiándoles para desarrollarlo. De esta forma se ha elaborado parte de esta coreografía”. La composición musical de Arvo Pärt otorga al violín un fuerte carácter de improvisación, aunque los momentos de silencio entre cada una de las secciones en que se compone la obra, invitan a la reorientación, a la escucha y reorganización.
Las dos creaciones que llevan la firma de Eric Gauthier completan el programa que integra el espectáculo 1.01. La coreografía Ballet 101, de la que Gauthier firma además el diseño del vestuario y de la iluminación, así como la composición musical, aunque en este último caso junto a Jens-Peter Abele, es una pieza que fue estrenada en 2006 en el programa ‘Jóvenes Coreógrafos’ de Stuttgart, de la Sociedad Noverre, y con el que ganó el Premio de la Crítica, así como el Premio del Público del vigésimo primer Certamen Coreográfico Internacional de Hannover: En la pieza Gauthier realiza una ‘inmersión total’ en el ballet clásico pero lo hace en clave de humor. En los nueve minutos que dura la pieza el coreógrafo crea un centenar de posiciones con referencias humorísticas a los ballets y coreógrafos más conocidos, tomando como base las cinco posiciones básicas de la danza clásica. En la primera parte de la pieza se muestran esas posiciones mientras que en la segunda parte se realiza una mezcla aleatoria creando una coreografía con un final sorprendente.
A ritmo de Björk
La otra creación de Gauthier que completa el espectáculo toma como base diversas interpretaciones musicales de la cantante islandesa Björk por lo que la coreografía lleva el título de Björk Duets. Estrenada el pasado año por Gauthier Dance/-Theaterhaus de Stuttgart esta pieza de diez minutos de duración cuenta con la iluminiación y el vestuario diseñados por el propio Gauthier, en el caso de los trajes con la colaboración de Marianne Illig. Los temas musicales ‘107 Steps’ y ‘Cvalda’ del álbum ‘Selma Songs’ (2000), ‘The Anchor Song’ del disco ‘Debut’ (2001) y ‘Army of Me’ incluido en ‘Post’ (1995) son el fondo musical para estos duetos que exploran varias facetas de las relaciones humanas: desde las más superficiales y deshonestas hasta la confianza más profunda, el amor y el odio.
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