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?Teatralia 09 - Madrid
?El teatro para la infancia en la superación del dolor emocional
Dentro del marco del festival de TEATRALIA, entre los días 15 y 18 de Marzo, se desarrolló, como cada año, el encuentro TEATRALIA en Alcalá de Henares. Un encuentro para profesionales ligados al mundo infantil, profesionales del arte, la psicología y la gestión entre otros. En el encuentro, además del visionado de obras, hubo exposiciones, conferencias y mesas redondas, en torno a la reflexión del papel que cumple el arte en la superación del dolor emocional, prestando especial atención al papel de la creación artística en la superación de las heridas emocionales, y mostrando cómo el arte puede suponer una catarsis.
Resiliencia
Estuvo a cargo del neurólogo, investigador y psicoanalista Boris Cyrulnik, la conferencia inaugural realizada en la universidad de Alcalá de Henares “Resiliencia y escritura teatral”. Resiliencia es el termino que utiliza él para denominar la capacidad del ser humano para superar los traumas y renacer después del sufrimiento. Reflexionó también sobre las sociedades totalitarias y cómo los artistas y los psicólogos se convierten en peligrosos, debido a que estos dos grupos se plantean lo que ocurre en el mundo íntimo. Explica que la escritura, el teatro permiten poner en el escenario lo que nos cuesta decir, y a su vez permite al espectador escuchar en tercera persona aquello que le cuesta en primera. “Nos permitirá acercarnos cuando yo no tengo fuerza para decírtelo y tú no la tienes para escucharme”. Asegura Cyrlunik que en la ficción siempre hay una verdad, y en esta ficción se utiliza el sufrimiento propio para hacer algo para la condición humana, recuperando así una dignidad. “Cuando me callaba yo parecía normal, pero había una parte de mí que no podía y sufría”.
¿Dónde esta el límite de lo que debe decirse o no a los niños?
En la mesa redonda se habló de procesos creativos de algunos trabajos a veces polémicos por sus contenidos, y fueron preguntados por el límite de lo que debe decirse o no a los niños, el canadiense Gervais Gaudreault, director de “El ruido de los huesos que crujen” de Suzanne Lebeau cuyo argumento aborda la realidad de los niños soldados; Valeria Cavalli, quien hablo de su Sanzacoda (sin cola), en el que indaga en torno a la amistad, la discapacidad física y la superación de tabúes y el respeto a los diferentes; y la mexicana Amaranta Leyva quien aborda el maltrato en el seno familiar a través de “Mia” y asegura que “El proceso de creación de Mia es la historia de mi lucha contra mi miedo a explorar sin prejuicios los universos íntimos, profundos, dolorosos, intensos y complejos del niño, y hacerlo bajo promesa del respeto irrestricto a su intimidad”, afirmación que Valeria Cavalli, acentúa: “Sí, podemos pero con mucho respeto, el lenguaje teatral debe ser alto, no el de la calle. El teatro es una oportunidad para hablarle al adolescente con el cuerpo, la voz, la música, la luz, con el silencio... y ahí la emoción llega directa, como una flecha, y abre el corazón”. Gaudreault por su parte y al respecto añade que “Hemos trabajado desde siempre con la intención de contar a los niños el mundo tal cual es, y en treinta y cinco años de trabajo con ellos, nos han enseñado que desde el momento en que la esperanza es palpable pese a la dureza de las situaciones, y desde el momento en que hay una identificación posible, los niños componen un público disponible y apasionado” y a propósito de su montaje explicaba sus inicios “En enero de 2003, vimos a los niños manifestarse en las calles junto a sus padres y a sus abuelos, para decir No a la guerra en Irak. Unas semanas después se declaró la guerra y ésta nos llegaba todos los días... nos preguntamos entonces qué pensaban los niños del mundo de los adultos y del mundo...”.
Tomaron el testigo al siguiente día Juan López Berzal, director y actor en la compañía ultramarinos de Lucas. “Juul, ¿qué te ha pasado?” de Gregie de Maeye fue su primer trabajo con la compañía y según Berzal en estos 15 años son bastantes más los coloquios y conferencias en los que ha participado al respecto, que las funciones que ha podido hacer. Dice también que lo que le interesa cuando habla al niño desde su teatro es saber que habla a otro ser humano.
Jokin Oregi Iñurrieta, autor y director del primer espectáculo de la compañía Marie de Jongh, ¿Por qué lloras, Marie?, asegura que lo que más le interesa como artista es indagar en la relación entre el mundo de los adultos y el de los niños. Y en esta apuesta trata el maltrato infantil utilizando el trabajo actoral y de manipulación de marionetas, descubriendo que Marie la protagonista, niña problemática de la guardería, lo que necesita es cariño.
Y terminó la ronda de la mesa redonda en las jornadas de reflexión la dramaturga, pedagoga investigadora y periodista Itziar Pascual, quien abordaría en su comunicación el origen de su primer texto para público infantil “Mascando Ortigas”. Y quién manifestó el estar agradablemente sorprendida por estar en una mesa en la que se retomase el termino teatral “Tragedia” que implica estar al lado de las víctimas, y el escuchar como constante las palabras respeto, libertad, responsabilidad, o dignidad, entre otras.
Pan y amor
Desde la otra orilla del Atlántico viajó la exposición Arte de Mayo: Pequeña historia autobiográfica desde un barrio de tierra, para mostrar el resultado de un trabajo hecho con niños de 6 a 14 años, en el que se apuesta por el arte como herramienta de transformación social. Estos niños viven en un asentamiento, emplazado sobre un vertedero ilegal en Buenos Aires, y acuden al taller Arte de mayo, siendo este “un recorrido educativo y una propuesta artística de trabajo sobre la imaginación, pensado para acercar las personas al arte y sus lenguajes, arte para celebrar el futuro, la autoafirmación o simplemente como reconocimiento de una memoria que puede ser también dolorosa”. Pan y amor es uno de los deseos que expresan estos niños, así como una mariposa o una fiesta de cumple, escuelas, hospitales o comida. También desean la vaquita de San Antonio, que no haya más peleas en el barrio o calles de plata y un castillo enorme.
La agenda se completó con la presentación de Asociaciones y Redes del Teatro para la infancia y juventud, o la presentación del libro Pequeña Memoria Recobrada.
Un abrazo cálido, a veces doloroso.
De respeto, heridas emocionales, responsabilidad y amor se habló también desde la escena, en el contexto de las 13 funciones de compañías tanto nacionales como extranjeras programadas en este encuentro. Programación que resulto como un abrazo calido y “resiliente” iniciado por los daneses Gruppe 38, con “Du Ma Voere En Engel, Hans Christian”, en una suerte de trabajo que genera el deseo de adentrarse en el conocimiento y la experimentación. Un abrazo cerrado a manera de nana, con el “cantacuentos” de la Compañía de Marina Bollaín “Historia de Yuco”, que con el pretexto de encontrar la canción que perdió Yuco, trae a los niños las canciones que un día nos cantaron las abuelas. Los matices del abrazo fueron variopintos, en un riguroso trabajo con el objeto enseñaron su trabajo Teater Reflexión/Teater My con “Himmelsange (canciones desde el cielo)” y “Il brutto anatroccolo (el patito feo)” por los italianos Teatro delle Briciole Solares Fondazione delle Arti. Para los más pequeños, en una respetuosa adaptación del movimiento al pensamiento del niño, danzó Natalie Cornille Dansa de Francia en “Chouz (Zapatos)” y a través de “Souliers de sable (Zapatos de Arena)”, los canadienses Le Carrousel comparten con el niño el miedo a lo desconocido. ¿Por qué el ser humano se convierte a veces en una bestia? Se pregunta la Cía. Academia Perduta/Romagna Teatri- Ill Baule Volante en “La Bella y la Bestia”. Actuaron también las compañías españolas Ateneu Popular 9 Barris con “El circ de Sara”, Amores Grup de percussió + Supremos con “Callejón sin salida”, Farrés Brothers i cia puso “Ovni” y Artello Teatro alla Scala 1:5, “Pulgarcito”, y Teatro Paraíso S.A.L con “Kri Kra Kru”. Y un claro llamado de atención dejó Marie de Jong con su ‘¿Por qué lloras, Marie?’.
Y tras eventos y funciones esta en la boca de un buen número de asistentes a este encuentro, la idea de que al niño se le puede decir la verdad, para ello no hay límite, pero sí lo hay en la forma. Se pide ante todo respeto y responsabilidad al transmitir los mensajes al universo infantil.
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