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Vaivén Producciones estrena ‘El club de las mujeres invisibles’
Un trago para recuperar
relatos guardados en botellas
Obra: El club de las mujeres invisibles. Autores: Juan Mayorga, Jordi Galcerán, Óscar y Susana Terol, Arantxa Iturbe, Aizpea Goenaga.
Dramaturgia: Arantxa Iturbe.
Intérpretes: Ana Pimenta, Dorleta Urretabizkaia. Vito Rogado, Ainara Ortega. Iñaki Salvador.
Escenografía: Jose Ibarrola.
Vestuario: Ana Turrillas.
Iluminación: Xabier Lozano. Composición musical: Iñaki Salvador. Dirección: Fernando Bernués. Producción: Vaivén Producciones. Duración: 75 min.
Lugar: Antzoki Zaharra - Donostia. Fecha: 20 al 22 de marzo.
Hora: 20.00. |
Fernando Bernués dirige el espectáculo que se basa en textos que han escrito Galcerán, Iturbe, Óscar y Susana Terol, Goenaga y Mayorga
A partir de una idea original de Ana Pimenta la compañía Vaivén Producciones estrena en Donostia un espectáculo que da la bienvenida a un club de jazz a una serie de mujeres ‘invisibles’ a las que ofrece un lugar en el que contar sus historias y donde son invitadas al primer trago. Así, mientras las botellas se van vaciando de su contenido se llenan con las vivencias que desgranan las mujeres que han bebido de ellas y cuyas experiencias y reflexiones dejan escritas en cuartillas que introducen en su interior. El club de las mujeres invisibles es un espectáculo que lleva al escenario seis historias breves que han sido escritas por Juan Mayorga (‘La buena vecina’), Óscar y Susana Terol (‘Maternidad’), Aizpea Goenaga (‘Malos tratos’), Arantxa Iturbe (‘Suicida’ y ‘Paso de cebra’) y Jordi Galcerán (‘La escritora’). “A algunos de ellos les dimos libertad total para escribir la pieza mientras que a otros les sugerimos que abordasen un tema concreto”, apunta la actriz y responsable de la idea original Ana Pimenta, que añade que “para evitar que se convirtiese en un espectáculo de sketches y música le pedimos a Arantxa Iturbe que le crease el hilo dramático de la representación”.
Historias en botellas
Las vivencias de las que dan cuentan las protagonistas del espectáculo se dotan de un contexto unitario a través de la historia de amor que vivieron en los años cincuenta un pianista y una cantante. Tras la muerte de ambos, la hija del pianista regresa al club porque la cantante le ha dejado el local en herencia y será ella quien vaya hilvanando las diferentes historias. “A medida que vamos conociendo las biografías del pianista, de la cantante y de la hija del músico, se desgranan los relatos que están guardados en las botellas de ese club en el que durante años se ha pagado la primera copa a aquellas mujeres que están dispuestas a contar su historia”, apunta Bernués.
Las diferentes semblanzas que se recogen en la obra requieren saltos temporales “de una época a otra, porque hay algún pasaje que podría desarrollarse en tiempo presente mientras que la historia de amor que se desarrolla en el club, por ejemplo, se produce 30 años atrás”. Bernués subraya que las seis leyendas que abordan “saltan en el tiempo y en el espacio porque a ninguno de los autores de las piezas se le ha propuesto un contexto concreto en el que sucedían estas historias, por lo que hemos tenido que ir ‘tejiendo’ junto a Arantxa Iturbe una dramaturgia que enlazaba todas estas historias en una narrativa continua y lógica”.
El espacio en el que se desarrolla la representación, que ha sido diseñado por José Ibarrola e iluminado por Xabier Lozano, representa de forma realista “un club ‘de humo y jazz’ al que hemos denominado ‘El club de las mujeres invisibles”, según apunta Bernués, que añade que “hemos situado el local en Holanda en la década de los años cincuenta o sesenta y en él se programan actuaciones en directo”. Por dotar de mayor realismo al establecimiento la obra incluye una importante presencia musical por lo que junto con las actrices Ana Pimenta, Dorleta Urretabizkaia y Vito Rogado, el elenco incluye a la cantante y violinista Ainara Ortega y al pianista Iñaki Salvador que compaginan sobre el escenario tanto la interpretación musical en directo como la labor actoral.
Estándares y propios
El espacio sonoro diseñado por Iñaki Salvador, que reconoce que el espectáculo le trae evocaciones de la obra ‘Novecento. El pianista del océano’ en cuyo elenco también tomó parte y que también estuvo dirigida por Bernués, tiene la finalidad de ‘situar’ al público tanto en el interior del club como en lugares neutros. Para identificar esos espacios el compositor ha optado por establecer dos planos musicales “claramente diferenciados. Por un lado está la música del club, la que canta la vocalista y que claramente es incidental, para lo que he recurrido a estándares de jazz bastante conocidos y que están en la línea del trabajo que hacía Chet Baker, al que se cita en el espectáculo y a quien, de alguna manera, queremos homenajear”.
Por otro lado, Salvador ha incluido “música original escrita para ilustrar el universo más personal del pianista y que es la que recrea su emoción y la que toca cuando, por decirlo de algún modo, está a solas y cuando ‘sale’ del club. Esas piezas originales podrían situarse cerca de la clásica o de lo que ahora se denomina ‘new age’ y con ella intentamos, precisamente, que sea interesante por ambigua”.
El club de las mujeres invisibles es un espectáculo que Vaivén Producciones comenzó a materializar “tras malograrse un espectáculo que queríamos hacer sobre las mujeres de Brecht debido a que no conseguimos solucionar un problema con los derechos de autor”, según reconoce Pimenta, que añade que la idea de crear esta pieza que estrenan en el Antzoki Zaharra donostiarra le surgió tras participar en “las jornadas sobre la invisibilidad de la mujer en las Artes Escénicas que organizó la Escuela de Teatro de Getxo” el año pasado.
Joseba Gorostiza
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