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Estreno de ‘La estrella de Sevilla’ de la CNTC
El abuso de poder y el honor propios del Barrocoo
Obra: La estrella de Sevilla
Autor: Lope de Vega (atribuida).
Versión: Eduardo Vasco.
Intérpretes: Daniel Albaladejo, José Vicente Ramos, José Ramón Iglesias, Francisco Rojas, Mon Ceballos, Jesús Calvo, Arturo Querejeta, Jaime Soler, Muriel Sánchez, Paco Vila, Eva Trancón, Fernando Sendino, Jesús
Hierónides, Ángel Ramón Jiménez, Isaac M. Pulet.
Iluminación: Miguel Ángel Camacho.
Escenografía: Carolina González.
Vestuario: Lorenzo Caprile.
Espacio sonoro/Dirección: Eduardo Vasco.
Producción: Compañía Nacional de Teatro Clásico.
Lugar: Teatro Calderón (Valladolid).
Fecha: 4 al 7 ( 20.30 ) y 8 (19.30) de Febrero. |
La nueva propuesta que presenta la Compañía Nacional de Teatro Clásico tiene su autoría atribuida a Lope de Vega desde sus primeras ediciones, aunque es un hecho que ha creado polémica por su estilo irregular y su origen difuso. La estrella de Sevilla fue llevada por primera vez a los escenarios en 1998, y sitúa la acción en la ciudad andaluza a lo largo del siglo xiii, una tragedia que habla de un crimen en el que por medio está una mujer, su belleza en particular y el deseo, a quien se conoce como ‘la estrella de Sevilla’. La versión que presenta en este caso la compañía es obra de Eduardo Vasco, quien también ha sido el encargado de dirigir el montaje que se estrenará el día 4 en el Teatro Calderón de Valladolid en el que permanecerá hasta el 8 de febrero.
Eduardo Vasco comentaba que “en la Compañía Nacional de Teatro Clásico se representó hace más de diez años con la versión de Joan Oleza y una puesta en escena brillante del maestro Miguel Narros, y hemos considerado que era un buen momento para volver sobre ella utilizando, al nombrarla, la misma fórmula que la Compañía usó en aquel momento: no dando por hecho la autoría y especificando la atribución que la tradición y la historia sostienen. Nos parece una manera justa de sumar y no restar, a base de conjeturas, valor a un texto tan bello”.
Injusticias del poder
La estrella de Sevilla continúa con la línea de Lope acerca de dramas históricos con el tema central del abuso de poder. En la pieza no habrá sólo amor, sino también corrupción, instigación al delito, ya que el delito que se ve está ordenado por un rey humillado. En este caso, de nada valen la amistad y el amor, sino lo que cuenta es la apariencia y el orgullo de un hombre que ha sido rechazado. En La estrella de Sevilla se da un choque político entre los derechos del individuo y el poder absoluto del monarca, y critica el poder injusto del rey. La versión de Vasco, deja de lado las exuberancias y los excesos.
Tal y como apuntaba el propio director, “nuestra tradición, ya desde el Renacimiento, concede un alto valor a este tipo de temas: el tirano y sus excesos, la legitimidad o la arbitrariedad de las decisiones, la mentira que se va complicando, que va creciendo hasta engullir al propio monarca. En este caso Sancho el Bravo llega a Sevilla, donde hay un cabildo fuerte que pacta con el rey: la nobleza de la ciudad permite gobernar al rey mientras éste no dañe a la ciudad, esto es, a la justicia, al honor; a sus intereses”.
Para Eduardo Vasco, hay diversos factores que hacen que el juego dramático se desarrolle correctamente en La estrella de Sevilla como es el destino, el cual juega un papel importante. También está “el hombre barroco por excelencia, atrapado por una concepción del poder que raya en lo divino, que cumple con su misión honorable por encima de todo, que permite que su vida se arruine ante la obediencia debida; que no va a permitir que la majestad se dañe o disminuya. El honor, tan español y tan barroco, hará el resto; nada se escapa a la mirada certera y abstracta que juzga y castiga”.
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