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‘Bernarda Alba Bendita’ por Metros Angar
La represión de los instintos femeninos hecha coreografía
Obra: Bernarda Alba Bendita. Coreografía: Ramón Oller.
Bailarines: Mª Carmen García, Elisa Creuet, Sandrine Rouet, Sau Ching Wong, Sara Enrich, Paloma Muñoz, Lorena Justribó, Ana Criado, Javier García, Daniel Pinelo, Daniel Corrales, Geoffrey Ploquin, Ignacio Lasala, Sergio Moya.
Escenografía: Joan Jorba.
Vestuario: Tallers Maribel Selma. Iluminación: Erik Berglund.
Banda sonora: José Antonio Gutiérrez. Colaboración imágenes plásticas: Patricia Alzabequia.
Colaboración flamenco: Manolo Marín. Dirección: Ramón Oller.
Producción: Metros Angar.
Lugar: Victoria Eugenia Antzokia - Donostia.
Fecha: 13, 14 de febrero.
Hora: 20.00. |
Ramón Oller traslada a un espectáculo de danza los celos, el deseo y la pasión que García Lorca recogió en su célebre obra
La particular visión que el coreógrafo catalán Ramón Oller tiene de la célebre obra ‘La casa de Bernarda Alba’ y el universo de su autor, Federico García Lorca, son dos de los elementos más significativos de la coreografía que presenta la compañía Metros Angar que el propio Oller fundó en 1984 y que se presenta en el Teatro Victoria Eugenia de Donostia con el título de Bernarda Alba Bendita. Tal y como hizo en espectáculos anteriores como ‘Carmen’ o ‘Madame Butterfly’, Oller persevera con esta creación en su intención de reflexionar en torno al mundo de las mujeres desde diferentes perspectivas y en revisitar obras clásicas de la literatura.
En este “espectáculo lleno de raza y pasión” según la definición del propio coreógrafo que ha optado por fusionar la danza contemporánea y el flamenco, Oller ha pretendido además llegar a la esencia de la obra de Lorca en la que los celos, la pasión y el deseo que imperan en un mundo de reclusión impuesta, de hipocresía y de miseria moral se convierten en elementos vertebradores tanto del texto como del espectáculo, junto a la Bernarda que simboliza este mundo represivo.
Las ocho bailarinas y seis bailarines que intervienen en la creación protagonizan esta historia en torno a siete mujeres “encerradas en un mundo de autoridad ciega, atrapadas por el orden dictatorial y el poder tiránico y donde el principio de libertad intuitiva lucha por salir”, señala el propio Oller, que añade que esta “disputa insufrible” es el reflejo de “siete vidas inmersas entre la reclusión impuesta y la sed de un mundo exterior. Todas ellas obsesionadas por lo erótico, anhelos que van unidos a la obsesión de libertad”. El coreógrafo sitúa ante ellas a un hombre que considera el “auténtico catalizador de la acción” y que es el símbolo poético del macho, del que todas se enamoran pero que sólo una de ellas consigue y, por consiguiente, se enfrentará a la autoridad, a las convenciones y a la represión moral de la sociedad.
Seis hombres
Una de las características diferenciadoras entre Bernarda Alba Bendita y la obra original de García Lorca radica en la inclusión en el espectáculo de seis hombres, aunque en el texto del escritor granadino no aparece ningún personaje masculino. La compañía justifica la presencia de los bailarines en el hecho de que “los hombres comparten baile y protagonismo con Bernarda y sus hijas: aquí los hombres están, son manipulación y deseo”.
La protagonista de esta tragedia, que García Lorca iba a subtitular como “Drama de la sexualidad andaluza” aunque finalmente llevaría el subtítulo “Drama de mujeres en los pueblos de España”, es una mujer que la compañía define como “alma de secano” que ama la tierra y que se siente ligada a ella con todas sus emociones. Bernarda Alba, además, es una mujer cuyos recuerdos más lejanos son las campanas de iglesia y el olor de la tierra y que vivió una infancia en un pueblo, en campos secos, rodeada por el cielo y la soledad.
?Oller ofrece una
visión con diferentes perspectivas del mundo de la mujer, como hizo con anterioridad en
espectáculos como ‘Carmen’ o ‘Madame Butterfly’
Mediante esta pieza Metros Angar pretende realizar un acercamiento a “la realidad andaluza de la época adaptando a la danza la vida condensada en un collage de músicas populares flamencas, expresión del sentimiento de soledad de los intérpretes en toda la obra”. Para ello han contado con la colaboración de José Antonio Gutiérrez, que utiliza músicas populares flamencas, desde los palos más tradicionales hasta las partituras más contemporáneas y con Alicia Pérez-Cabrero como ayudante de coreografía y dirección.
Energía reprimida
Bernarda Alba Bendita se materializa en un espacio ocupado por sillas y rejas que pretenden ahondar en una atmósfera de pulsiones y celos, así como en exponer sentimientos de energía reprimida y de libido enjaulado de unas hijas que podrían huir de la férula materna. Pero antes tendrían que enfrentarse a otra manera de vivir, de pensar y actuar y a ellas les paraliza el miedo al cambio y al mundo exterior.
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