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La Compañía Vasca de Teatro y Danza y Ortzai estrenan ‘Miren Ponppis’
Un cuento navideño que aboga por la igualdad
Obra:
Miren Ponppis.
Autor: Iker Ortiz de Zarate.
Intérpretes: Javier Martínez, Rosa María Uriarte, Gabriela Calvo, Feli
Chavarri, Iban Lara, Inés Ortiz de Zarate, Javier Ruiz de Arbulo, Ana Moreno, Karlos San Martín, Iker Ortiz de Zarate, Patricia González, Teresa Ibáñez y Ana Delgado.
Coreografía: Amaia Cid.
Escenografía: Iker Ortiz de Zarate y
Javier Martínez.
Vestuario: Elvira Arrieta Oyarzabal e Iker
Ortiz de Zarate.
Diseño: Eduardo Suso.
Dirección: Iker Ortiz de Zarate.
Producción: Compañía Vasca de Teatro Danza y
Laboratorio de Arte Dramático
Ortzai.
Duración: 2 horas.
Lugar: Araba Aretoa (Dendaraba) Gasteiz.
Fecha / Hora: 22, 29 y 30 de Diciembre / 19.00.
Lugar: Los Paules - Murgia.
Fecha / Hora: 26 de Diciembre / 20.00. |
La Compañía Vasca de Teatro Danza y el Laboratorio de Arte Dramático Ortzai de Gasteiz estrenan Miren Ponppis en el Araba Aretoa de la capital alavesa. Este nuevo montaje precede a ‘Cenicienta, la verdadera historia de Errauskiñe’ y mantiene el espíritu que este colectivo ha puesto de manifiesto en sus anteriores trabajos, como es el uso de la pantomima, con humor, música, disparate escénico y fantasía. Un espectáculo familiar que ubica la acción en Gasteiz, y que comienza con una cubierta acristalada que se rompe, un anuncio publicado en cuestión de segundos y una niñera que aparece sin avisar. La familia protagonista de la historia, no ha tenido mucha suerte con las niñeras, puesto que aunque tienen un hogar acogedor ninguna quiere quedarse a cuidar a los hermanos Ione y Mikel, quienes deciden ponerse manos a la obra y ayudar en la búsqueda de la niñera ideal escribiendo una carta con las condiciones que ellos creen que debería reunir. Aunque su padre pone punto y final a su imaginación tirando la carta a la chimenea, la fantasía llegará a escena en donde todo es posible.
La idea de hacer este espectáculo surge porque el laboratorio siempre hace en estas fechas un clásico navideño, una pantomima, porque, tal y como afirmaba Iker Ortiz de Zarate, “nos llena mucho, nos gusta, y creemos que es muy apropiado; además de hacer una revisión crítica y renovada de los clásicos tradicionales, sirve también por sus propias características para reeducar en valores nuevos, en ruptura de roles asociados a género y en eliminación de prejuicios. El humor que favorece la pantomima, viene muy bien para hablar precisamente de cosas serias. Y de aquí surge la idea, porque es un género muy relacionado con la navidad, aunque la idea es que en la medida de lo posible, la obra gire durante el año al igual que pasó con ‘Cenicienta, la verdadera historia de Errauskiñe’”.
“Un alegato que aboga en lo social por la igualdad de género, la abolición de la diferencia de clases y el reconocimiento de la igualdad y dignidad de los socialmente desfavorecidos”
En palabras del director de la propuesta, Miren Ponppis muestra un presente “embellecido que, sin embargo, no renuncia a reflejar la lucha a favor de la igualdad de género, las desigualdades sociales o la terrible crisis que está haciendo temblar el mundo y peligrar el trabajo del padre de nuestros protagonistas, además de otros temas que parecen difícilmente conciliables con lo familiar y lo amable”. Aunque puntualiza que de todo esto se habla abiertamente ,siempre haciéndolo desde el cariño y el humor, “haciendo partícipe a un público infantil al que se trata con el mayor respeto a su inteligencia, capacidad de asimilación y discernimiento”. Intenta siempre que ese joven público sea concienciado de que los cambios no vienen solos, ni de la mano de un hada que hace todo por ellos, y que evita que tengan que tomar decisiones y afrontar dificultades. Pero la agrupación no se centra únicamente en el público infantil, puesto que también pretenden “ayudar a las personas adultas en la evasión de esos problemas sin dejar de hablar de ellos”.
Muy presente en esta propuesta y en las anteriores realizadas por la Compañía Vasca de Teatro Danza y el Laboratorio de Arte Dramático Ortzai es el tema de la igualdad de género y la reivindicación social, mencionados anteriormente. Iker Ortiz de Zarate puntualizaba que “esta pantomima disparatada resulta ser un alegato que aboga en lo social por la igualdad de género, la abolición de la diferencia de clases y el reconocimiento de la igualdad y dignidad de los socialmente desfavorecidos”. De esta manera continúan con esa línea de acción que aboga por la ruptura de los roles asignados al género y luchar en contra de la perpetuación de modelos de comportamiento dictados por la identidad sexual del sujeto. “En este caso en concreto en el que el espectáculo se dirige a toda la familia, se continúa también la labor educativa en ese sentido así como temas tales como el respeto al medio ambiente, la solidaridad o la erradicación de los prejuicios”.
Humildad y fantasía
En escena, para mostrar el contrapunto, la compañía vuelve a contar con la participación de la actriz Teresa Ibáñez quien encarna dos papeles opuestos como son Txorien Andre Maitagarria y la Señora Kortajarena, mostrando en dos personajes dispares el bien y el mal que están presentes en Miren Ponppis. Además, destaca la actuación de los alumnos de Ortzai, entre quienes destacan los papeles de Javier Martínez, Iban Lara, Feli Chavarri y Karlos San Martín, para quienes esta propuesta supone su primera intervención en una obra de carácter profesional en la que, tal y como apuntaba su director “se muestran las buenas dotes interpretativas y humorísticas de estos jóvenes valores”.
En lo referente al idioma, como viene siendo habitual, la compañía se decanta por mezclar el euskera con el castellano y con idiomas o sonidos inventados, que se mezclan con total naturalidad, y que el público diferencia y entiende a la perfección. Esto es así, porque, tal y como explicaba Iker Ortiz de Zarate, “muchas veces hay gente que por diferentes motivos no van a un espectáculo íntegramente en euskera, en cambio haciendo un espectáculo de esta manera, la gente, si ve que está bien hecho, que es lo que intentamos hacer, y es atrayente, se interesa más, y si de repente los personajes hablan entre ellos en euskera, y además ven que aunque no entiendan la lengua, se hace simpático el idioma o interesante, les atrae más. Y yo creo que ésta es una manera de acercar el euskera”.
A escena la obra se lleva con “mucha humildad de medios, mucho color, siempre basándonos en la interpretación de los actores y las actrices; con la fantasía posible, pero siempre, tanto por medios, porque es una compañía joven, como también por intención, con mucha humildad, haciendo un teatro basado más en ciertos acuerdos con el espectador que acepta o admite como mágico lo que es puramente artesanal, que admite como fantasioso lo que deja a la vista todos sus recursos. Pero siempre con un espíritu de divertir y didáctico en la medida de lo posible”. La música también presente, se da en este caso a modo de acompañamiento de la acción y de las moralejas principales.
Eider Suso |