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Debla Danza estrena Lugares Comunes
La danza expresada a través de instantáneas en movimientoo
Obra:
Lugares Comunes.
Autor y
Escenografía: Debla Danza.
Intérpretes: Montse Alcácer, Pilar Andrés, Alberto Cuesta, Sonia Marcos, Laura Martínez de Argote, Mónica Porras, Selene Vélez, María Villanueva.
Iluminación:VARIX Producciones.
Sonido: Rodrigo Vázquez.
Montaje
Audiovisual: Fernando Vélez.
Producción: Debla Danza.
Lugar: Teatro Clunia. Burgos.
Fecha / Hora: 27 diciembre / 20.30. |
El grupo Debla Danza refleja la realidad cotidiana a través del movimiento del cuerpo en su nuevo proyecto Lugares Comunes. Obra que se estrenará el sábado 27 en el Teatro Clunia de Burgos con la colaboración para su producción del Instituto Municipal de Cultura.
Esta nueva creación surge del trabajo del equipo de Debla Danza con las improvisaciones, en las que aparecían de forma repetida, como fruto de las inquietudes de los bailarines, situaciones cotidianas, que finalmente se han unido en este montaje.
Bajo la dirección de Sonia Marcos Naveira el grupo investiga estas situaciones habituales del día a día, intentado resaltar en esta ocasión la expresión teatral, priorizando naturalmente la danza.
A la hora del proceso creativo Debla Danza trabaja en conjunto, lo cual, según Marcos Naveira, les aporta ventajas al no tener que ceñirse a lo que diga un coreógrafo. Así los componentes hacen lo que desean realmente, sin embargo, el trabajo precisa de más tiempo al tener que coordinar entre ellos no sólo los movimientos sino también los pensamientos.
El resultado, según la directora, intenta transmitir, con una gran carga visual que se aleja de lo abstracto, situaciones comunes abordadas a través de la danza, en las que el público se siente cómodo y en las que se identifica, entendiendo con facilidad lo que sugiere la escena. Así el objetivo es conectar lo máximo posible: “Queremos que el espectador sea capaz de identificarse con el bailarín y con lo que le pasa en cada escena, sea bueno o malo”. Para la compañía “la danza nos ayuda a reconstruir estas instantáneas de nuestra vida, darle un enfoque concreto y transmitirlo al público”.
Reflejan una rutina diaria que se desliza a través de esos lugares comunes que Debla Danza entiende que compartimos con los demás, haciendo que las vivamos con una intensidad inusual. La obra recoge instantáneas de alegrías, amores y desilusiones, que se convierten, en lugares comunes. Según la compañía pueden llegar a transformarse en costumbre, como levantarse, asearse, coger el autobús o simplemente perderlo.
Situaciones que se transforman en escenografías muy sencillas que acompañan a los bailarines en cada historia, aportando el máximo protagonismo a sus movimientos. Así la obra se desarrolla con una secuencia de piezas en las que el protagonista va rotando de un bailarín a otro en cada situación.
“Queremos que el
espectador sea capaz de identificarse con el
bailarín y con lo que está pasando en escena”
En cuanto al espectáculo, se inicia igual que un día de invierno, oscuro y lúgubre, un día cualquiera en el que cuesta despertar, ya que eso supone el inicio de la rutina diaria. Entonces las personas con las que se puede coincidir a diario en la calle, a quienes a penas conocemos y, sin embargo no son tan familiares, son muchas veces el primer contacto con el exterior en un día normal. A partir de este punto la función continúa, tal como cuenta la directora de la compañía, sin un horizonte temporal definido. De manera que el espectador percibe cómo transcurren las situaciones a través de una evolución y movimiento que juega con la iluminación y la climatología, sin embargo la unidad temporal puede variar para cada individuo, percibiendo el paso de un día, un año o unos meses.
En la puesta en escena cuentan con el montaje de un video que funciona como parte de la escenografía o del decorado, trasladando los diferentes ambientes comunes donde se narran los acontecimientos. En cuanto a la música, el grupo ha escogido una selección amplia que refleje las diferentes sensaciones, con melodías intimistas que transmitan emociones como la soledad, o ritmos del ‘swing’ para remarcar experiencias más dinámicas. Estas variaciones dentro de la música logran también poner al espectador en situación.
Por lo que se refiere a la compañía, Debla Danza, es una formación artística con una trayectoria que comenzó hace nueve años y que tiene sede en Burgos. Dirigida por Sonia Marcos, cuenta con una docena de bailarines de distintos estilos, formación y experiencia, que aportan en cada creación su particular visión, encargándose del vestuario, espacio escénico y coreografía.
Entre sus espectáculos se encuentran ‘El suelo bajo sus pies’ (2004), ‘Danzápolis’ (2005) y ‘Paredes Anónimas’(2007). En la actualidad la compañía organiza anualmente unos Encuentros de Danza, donde muestra sus últimos trabajos al público e invita a otras compañías y solistas a compartir escena con sus creaciones. La trayectoria de la formación ha cambiado significativamente en parte por su participación en festivales como Irish Youth Dance Festival de Dublín y con el Festival burgalés En Clave de Calle.
Elena Gómez Montoya
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