|
|
Teatro El Zurdo estrena ‘La ruleta rusa’
Los cuentos de Chéjov
con atmósfera de cabareto
Obra:
La ruleta rusa
.
Autor: Enric Benavent.
Intérpretes: Fernando Otero, Marcos Marín, Tino Martínez, Mónica Monferrer,
Paloma Mozo.
Escenografía y Vestuario: Mónica Boronello.
Iluminación: Eduardo Vizuete.
Música: Walter Lusarreta.
Dirección: Luis Bermejo.
Producción: Teatro El Zurdo.
Duración: 90 min.
Lugar: Sala Triángulo-Madrid.
Fecha / Hora: 11-28 de diciembre . |
Luis Bermejo dirige este texto de Enric Benavent que lleva
al teatro historias como ‘La institutriz’ y ‘El estornudo’
Tras haber completado la trilogía denominada Comedias zurdas que comprende las obras ‘Hoy es mi cumpleaños’, ‘Un momento dulce. La felicidad’ y ‘Una historia de fantasmas’, la compañía Teatro El Zurdo ha cometido, tal y como reconoce el director Luis Bermejo, “una pequeña infidelidad” al autor de cabecera de la compañía, que es José Ramón Fernández, para llevar a escena La ruleta rusa, el texto escrito por Enric Benavent a partir de dos piezas cortas y varios relatos humorísticos de Chéjov. “José Ramón es el autor del Zurdo, con el que hemos trabajado de forma muy estrecha y permeable, donde todos los integrantes de cada proyecto poníamos sobre la mesa los temas que nos inquietaban y él hacía de canalizador y catalizador –explica el director–. Pero cierto día, hablando con Enric, con el que coincidí actuando en ‘El portero’ de Harold Pinter que dirigía Carles Alfaro, surgió el tema de Chéjov, ya que el mismo director le había ofrecido hacer el Tío Vania. Ahí me habló de esta obra que escribió a finales de los noventa para Teatre Micalet, me leyó algunos textos y quedé fascinado”.
Juegos de lotería
De este encuentro entre dos actores compañeros de reparto nace esta nueva producción en la que, por vez primera, Teatro El Zurdo parte de un texto concreto y una dramaturgia cerrada. “En las Comedias zurdas, durante el proceso de trabajo, teníamos la sensación de saltar al vacío. En esta ocasión, sin embargo, la palabra escrita, el ingenio de Chéjov y la estructura de Enric Benavent, nos llevan a contar con ciertos elementos que son el punto de partida y eso es un punto de apoyo y al mismo tiempo una responsabilidad”. Más de veinte personajes que protagonizan estas historias basadas en varios cuentos cortos del dramaturgo ruso, tales como ‘El estornudo’, ‘La institutriz’, ‘El seductor’, ‘El oso’ o ‘Una criatura indefensa’, en los que los personajes defienden sus deseos pese a que la vida y el sistema político se ceba con ellos y, según asegura Bermejo, Chéjov demuestra su inmensa comprensión por el ser humano.
Y todo ensamblado por Benavent en torno a la figura de un guía que da pie a la entrada de las historias y las va entrelazando, ya que sin trastocar ninguno de los finales, el dramaturgo introduce otros, ilusorios, gracias a los cuales se configura el personaje del narrador, ese músico seductor, seducido, que es el único de todos los personajes de la obra al que no le importa el dinero y que, quizá por eso, está dispuesto a regalarlo a manos llenas. Ya lo explicaba el propio Benavent sobre la concepción de la obra, quien para dar sentido unitario a lo que desde un principio no era más que un rompecabezas, la idea de la que partió fue la de llevar al escenario la magnanimidad, la inmensa comprensión que el autor mostraba por sus personajes; de esa bondad, surgió la idea de premiar a aquellos pobres nuestros, tan tiernos como mezquinos, con todo tipo de loberías y de juegos de azar.
Una llamada de atención
“Aparte de ir trenzando las historias, la cuestión del dinero nos da la oportunidad de hablar de su influencia en las personas. Y por suerte, estrenamos en diciembre, con lo cual queda más patente este ansia devoradora por cambiar nuestra vida gracias a un billete de lotería. Para mí, es una llamada de atención a quienes dejan en manos del azar su futuro y la escena por donde se mueven”, opina este director que reconoce ser un apasionado por el autor ruso, ya que a partir de él “todo es Chéjov, desde Woody Allen a la televisión o el cine y hasta Pinter, porque lo cotidiano ya lo había puesto Chéjov sobre el papel, con una obra en la que ya no hay un diálogo con las deidades. Por más que sean piezas cortas y aparentemente sencillas de manejar, uno se da cuenta de las infinitas posibilidades que se te ofrecen”.
La propuesta de Bermejo sobre todo este material consiste en dotar al montaje de una atmósfera de cabaret que envuelva toda la obra, donde la música adquiere un protagonismo especial al ser el narrador un pianista y donde el espacio tiende a la esencialidad “porque es la forma de presentar a un actor cercano al espectador, sin tanto artificio. Creo que es por donde el teatro se hace mucho más grande, donde se puede hacer soñar al espectador con el trabajo de interpretación”. De hecho, la relación entre actor y espectador es por donde ha encaminado el director su trabajo, facilitando el intercambio de opiniones en torno a lo que ocurre, por lo que en su estructura interna, ni bien entra el espectador a la sala, son recibidos por un grupo de actores ambulantes que les van a ofrecer una velada teatral. “Esto también nos permite aprovechar algunas de las situaciones improvisadas que van surgiendo durante el proceso de ensayos para intercalarlas en las transiciones entre las historias, y movernos por distintos planos. Para mí es un regalo ver la tienda y la trastienda de un espectáculo. Me interesa ver el mecanismo, los elementos más ilusorios o los hilos de quienes mueven la historia”, sostiene el director.
La ruleta rusa, cuyo reparto está integrado por Fernando Otero, Marcos Marín, Tino Martínez, Mónica Monferrer y Paloma Mozo, se estrena el 11 de diciembre en la Sala Triángulo de Madrid, donde estará hasta el día 28, mientras que en enero se podrá ver incluido dentro de la programación de MADFeria, la feria de artes escénicas de Madrid.
Borja Relaño
Teatro El Zurdo nació en 1995, fundada por
Luis Bermejo y Luis Crespo y con el Parque del Retiro como campo
de entrenamiento inicial, mientras
trabajaban como actores
junto a directores como
Albert Boadella, José Luis Gómez, Cristina Rota, Andrés Lima o Javier Yagüe, en cuyo montaje Las manos coincidieron con el autor José Ramón Fernández, quien
al incorporarse al proyecto cierra el círculo y abre una nueva etapa con la creación de las Comedias zurdas.
Actualmente, Luis Bermejo compagina las labores de dirección de
la compañía con su
participación en el montaje Urtain de Animalario. |
|