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FIT
23 Festival Iberoamericano de Cádiz
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Personales miradas de grandes autores
La representación española corre a cargo de cuatro compañías . Las mujeres toman protagonismo en la escena al igual que la denuncia social
La inauguración de esta nueva edición recae en la propuesta que la compañía Animalario ha producido junto a Teatro de la Abadía Argelino, servidor de dos amos, un espectáculo creado a partir de la célebre obra protagonizada por el universal Arlequino, ‘El servidor de dos patrones’ de Carlo Goldoni, sumándose así a las celebraciones del tricentenario del que ha sido considerado como fundador de la comedia moderna. No obstante los miembros de Animalario han realizado una libre y muy actual revisión del clásico cuyo texto ha sido adaptado por Alberto San Juan y Andrés Lima encargado a su vez de la dirección del espectáculo quien afirma que “poder hablar del mundo contemporáneo a través de Goldoni es algo que nos excitaba y que al mismo tiempo nos obligaba a intervenir en el texto, al igual que el hizo con la commedia dell´arte”. Con todo, la propuesta de la compañía madrileña ofrece al espectador una comedia salvaje sobre la servidumbre de nuestro tiempo, los inmigrantes y haciendo suyo el lema de Goldoni de instruir deleitando, contextualiza este hecho en las reglas de dominación entre personas y sube al escenario una “tragedia feroz, como es el hambre y el instinto de supervivencia” afirma el propio Lima.
Mujeres protagonistas
Otra desgarradora realidad, en este caso la vida en prisión durante 16 años de una mujer, es el tema central de La Esclusa de Michel Azama que pondrá en escena la compañía Devenir bajo la dirección de Sylvie Nys. Maica Barroso, protagonista de este monólogo va narrando los recuerdos, emociones y sentimientos desde la esclusa, la celda de las liberadas y es que por fin ha llegado el día, es la última noche que pasará en la cárcel y acaba de recibir un telegrama anunciándole la muerte de su madre, la última persona que la amaba a pesar de todo. Las emociones se agolpan en su cabeza, ha sufrido durante su encierro la soledad, el desarreglo de su cuerpo, la pérdida de su feminidad, la dureza de lo arbitrario, la impotencia, la humillación... Mañana será el día esperado y temido de su liberación; las contradicciones se agolpan y a partir de aquí la protagonista habla, reflexiona, recuerda, libera las palabras, sus emociones se disparan la culpabilidad, la impotencia, el odio, los deseos, la resignación, las frustraciones, los miedos, todo, en la soledad de la celda. “La primera lectura de esta obra me emocionó mucho y me hizo reflexionar: ¿De qué sirve la cárcel? ¿Cómo sobrevivir a una larga detención? ¿Porqué la privación de la libertad conlleva a veces el miedo a recobrar la libertad? (...) ¿Qué margen ofrece la sociedad a los presos que han cumplido su condena? ¿Quienes somos para juzgar a los demás?” se cuestiona la propia Nys que explica que “La liberada me conmovió (...) Supe que un día tendría que montar La esclusa porque es una obra necesaria:¡Ojalá nos vuelva más humanos”.
Otra mujer también es la protagonista del último espectáculo de Atalaya que ha sido producido junto con el Centro Andaluz de Teatro, Ariadna, una obra con la que la compañía sevillana cierra la denominada como Trilogía de las Heroínas de la Tragedia que comenzaron con ‘Elektra’ y siguieron con ‘Medea, la extranjera’ y que como en ambas obras se ha basado en el texto escrito por Carlos Iniesta a partir de la profunda investigación que desarrolló en torno al mito y basándose en textos de Marina Tsvietáieva, Nietzsche, Ovidio, H. von Hofmannstahl, Catulo y David Pujante. Una obra que tiene como protagonista a la enigmática y misteriosa heroína cretense que en palabras del director de la obra, Ricardo Iniesta “representa la lucidez y la rebeldía”.
A por todas
El dialogo entre el flamenco y la danza contemporánea tiene como resultado De cabeza de Teresa Nieto en Compañía una obra ideada, producida e interpretada por la propia Nieto quién la califica a su vez como un “experimento” para cuya materialización la ganadora del Premio Nacional de Danza 2004 ha contado con los bailarines de flamenco Daniel Doña, Manuel Liñán y Olga Pericet y los bailarines de danza contemporánea Jesús Caramés y Vanesa Medina. Sobre el escenario un trampolín como metáfora que recuerda que a diario nos estamos “tirando de cabeza” a la vida, al igual que el espectáculo, que tiene por objeto acercar la sensación que produce el comenzar con una nueva creación con un claro objetivo “enfrentar distintas personalidades y poder ser testigo de lo que eso genera” tal y como afirma Nieto. El resultado de todo este trabajo es un espectáculo divertido y con mucha energía que se presenta con una estética muy cuidada tanto en lo que a la escenografía se refiere, en tonos azules para asemejar el agua de la piscina, como en el vestuario de los seis bailarines “que hemos enriquecido sobremanera con nuestras aportaciones este montaje” destaca Nieto.
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