Revista Artez
Portal Artezblai
Libreria Yorik
Revista de las Artes Escénicas
Artez junio 2008
Hoy es
 
  • Estrenos
  • En Gira
  • Festivales
  • Zona Abierta
  • Opinión
  • Entrevista: Angélica Liddell
  •  
     
  • Euskal Herria Egunez egun
  • Castilla y León Día a día

    Suplementos:
  • Mostra de Teatre - Alcoi
  • Extremadura Estación Cultura
  •  
     
  • Conócenos
  • Suscríbete
  • Contacta
  •  
     
  • Buscador
  • Números anteriores
  • Directorio
  •  
    Zona Abierta



    XXI Festival Interncional de Teatre de Carrer de Vila.real


    Colgados de unas maromas
    poéticas en movimiento

     

    Carlos Gil Zamora

    Las escaramuzas artísticas por las calles más estrechas, por los vericuetos que se forman entre soportales, estrecheces o cruces; buscando en calle abierta, acotando en una plaza, o literalmente colgados de la pluma de una majestuosa grúa recomponiendo la visual y el skyline de la propia ciudad y sus referentes centrales, por todos los frentes, en todos los tonos, a todas las horas y logrando que lo cotidiano se torne en una aventura, los cómicos que acudieron a la vigésimo primera edición del Festival Internacional de Teatre al Carrer de Vila.real, fueron desgranando una retahíla de propuestas que, en su conjunto, dejan una sólida idea de las posibilidades del teatro de calle como punto de arranque de una opción de cultura popular.
    Si los franceses de Les Enjoliveurs, con sus vestuarios netamente paródicos de la españolada más recalcitrante, lograban la inmediata complicidad a base de un repertorio caliente, casi racial, en donde, además de ser temas conocidos por gran parte del público, especialmente los más maduros, impregnando de un aire realmente festivo, que lograba a cada fin de interpretación una respuesta unánime corada que da título a la obra, Olé Maestro.

    Búsqueda de espacios

    Su puesta en escena, sus movimientos, su trashumancia por las calles, sus paradas en los lugares estratégicos, su afición a crear alrededor de las tabernas sus focos más potentes de comunicación, cante, acompañamiento incluso baile, marcaron la programación de esta edición. En este caso con una fanfarria teatralizada, un teatro de animación, una manera de avisar a toda la población de la celebración del propio festival, y una muestra de escenificación de canciones, sin perder calidad musical, pero en constante agitación del personal.
    Con el mismo espíritu itinerante, pero buscando casi la intimidad, La Cabaña de Pepe, del también francés Daniel Raffel, con su teatrito de títeres portátil, lograba la atención de los públicos más menudos, conseguía dentro de sus paradojas encandilar con su minimalismo, como reivindicando que el tamaño no importa, que lo que llama la atención es la intensidad y la capacidad para atraer a quienes tienen alma de soñadores.
    Dos propuestas locales buscaban el movimiento, la itinerancia, desde el pasacalles a la parte más estática y frontal. En ambos casos, con fábulas en donde los animales servían de parábola para explicar el mundo actual. Vimos primero a Teatro de la Resistencia con el estreno de Kingkong, en donde un elemento gigante y central, el propio protagonista es una suerte de decorado en movimiento alrededor del cual se mueven los otros monos y monas, más humanizados, y el supuesto ser humano, resulta ser un explotador, el que intenta vender al mundo entero una suerte de hallazgo genético al conseguir unos monos absolutamente dóciles, trabajadores incansables, que no protestan y que pueden ser la solución para perpetuar un capitalismo salvaje y etnocéntrico.

    Evocaciones frontales

    Es una magnífica manera de explicar en trazos gruesos, y con aire divertido, la situación actual y la posible tendencia de algunos para tratar a los inmigrantes como si fueran animales de carga y no como personas. El espectáculo está cargado de buenas intenciones, aunque para que su mensaje tenga mayor efectividad deben cuidar mejor su parte estética y sus relaciones espaciales para que las escenas funcionen mejor.
    Scura Plats utiliza un figurado gallinero en su Corral Kaos, un trabajo muy bien trabado, con una buena estructura en donde los zancos neumáticos ayudan a la espectacularidad y la música que acompaña la mayoría de las acciones le dotan de muchas posibilidades para la participación. Los mismos personajes, gallinas y pollos, son entrañables y la trama que nos cuentan provoca emociones y reacciones de solidaridad.
    Los portgueses João & Tiago ofrecieron un delicioso trabajo de teatro de objetos, As pequenas cerimonias, que como sucede en ocasiones, la calle en ebullición no es el mejor lugar para disfrutarlo en toda su integridad poética, aunque la fuerza de alguna de las imágenes, que aunque pequeñas, se engrandecían ante la buena ejecutoria de los actores dando vida, con objetos de uso cotidiano, a personajes reconocibles entre los que pueblan los restaurantes, en esta ocasión convertido en una representación del mundo y de sus habitantes.
    En otra clave estética muy diferente los japoneses de Senamru & Shesen, realizan con mucha gracia y capacidad comunicativa indudable, malabares tradicionales japoneses, lo que además de ser algo muy exótico, dan muestra con sus bromas y sus veras, de su buen nivel técnico, y nos colocan ante unas prácticas circenses creadas con otros elementos no habituales, pero todos ellos pertenecientes a la cultura propia que lograron ser perfectamente aceptados por los públicos más diversos.
    Asistimos a la primera representación de la última creación de Trapu Zaharra, en esta ocasión estática desde el principio, es decir acotando un espacio en la calle donde se van a desarrollar todas las acciones y que en El concursazo no son otras que una suerte de examen eliminatorio de concurso-oposición en la que los futuros funcionarios de un supuesto ayuntamiento hacen una serie de pruebas acompañados por sus padres.
    Desde este planteamiento y utilizando todos los resortes comunicativos, sus tramas dramáticas que se fundamentan en sólidas estructuras que se van configurando a base de las experiencias que acontecen durante el desarrollo de la representación y que van acumulando de manera automática en un gran ejercicio de aprovechamiento de las reacciones de los públicos para ir desgranando sus objetivos.
    Indudablemente participativos, pero a la vez muy metidos hacia dentro, es decir, con personajes trabajados, que se dejan influir por las reacciones de los públicos, pero siempre siguiendo un camino trazado previamente y que les debe llevar ineludiblemente por el planteamiento, nudo y desenlace, es decir, estamos ante un teatro en la calle de solvencia dramatúrgica, estética e interpretativa, quizás uno de los trabajos más elaborados por la compañía, que manteniéndose fiel a sí misma, ha sabido conjugar de manera muy acertada sus recursos actorales y ha incorporado el espacio escénico, la escenografía superpuesta a la propia calle, para dotar a la propuesta de una mayor entidad.
    El cielo, la grúa, el artefacto, la poética del circo, la música constante transportando a los espectadores, la compañía volando, suspendida a varios metros por encima de las cabezas de los espectadores. Voalá, de la compañía argentina homónima, se emparenta con los trabajos de Pluja, que se fundamenta en los mismos principios artísticos, conceptuales, con las mismas dificultades técnicas. Comparten actores, expresiones, dirección y producción, y consiguen que las peripecias técnicas, el riesgo, el miedo provocado, se vuelva admiración, poesía aérea, porque lo que hacen son coreografías muy bien conjuntadas, figuras que se hacen y deshacen ante nuestros ojos, y siempre con el añadido del riesgo, de la emoción que se adhiere a todos los movimientos por la intuición de la posibilidad de que una contingencia donde el peligro se convierta en tragedia es palpable. Buen trabajo en su género, espectáculo grandilocuente, muy bien logrado en sus partes más estetizantes y que atrapa desde el primer instante.

    Hubo más

    Como sucede casi siempre los festivales son más extensos y no se puede acudir a todas las representaciones, en ocasiones son trabajos ya visionados, como el A cuadros de Vagalume, que confirmó su misma potencia, al igual que el Circo Klezmer, tan poético y bien argumentado como siempre, o a Sebas, que sigue encandilando con su unipersonal o Zahir Circo, al que hemos visto en apenas diez días dos veces, o la pareja belga de D’Irque & Fien, demostrando su conjunción y sensibilidad.

    pagina principal

    Estrenos | En Gira | Festivales | Zona Abierta | Opinión | Euskal Herria Egunez Egun | Castilla y León Día a Día | Suplemento Mostra de Teatre - Alcoi | Suplemento Extremadura Estación Cultura | Conócenos | Suscríbete | Contacta | Buscador | Números Anteriores

    © ARTEZBLAI SL,2005
    artez@artezblai.com

    Redacción Bilbao:
    C/ Aretxaga 8, Bajo- 48003 - Bilbao - Bizkaia tlf: (+34) 944 795 287 fax: (+34) 944 795 286

    Redacción Valladolid:
    C/María de Molina 9, 1º B - 47001 - Valladolid- tlf (+34) 983 356 337