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Yllana estrena ‘Brokers’
Una obra corrupta y viciosa sobre el dinero y su influencia
Obra:
Brokers
Intérpretes: Fidel Fernández, Antonio Pagudo, Toni de la Fuente, Luis Cao
Iluminación: Juanjo Llorens
Escenografía: Juan Manuel Álvarez
Vestuario: Gabriela Salaberri
Sonido: Jorge Moreno, Luis López de Segovia
Magia: Willy Monroe
Coreografía: Carlos Chamorro
Dirección: David Ottone
Produción: Yllana
Lugar: Kultur Leioa
Fecha / Hora: 20 de junio / 20.30 |
La compañía de humor gestual se introduce en el proceloso mundo de las finanzas y el lujo al más puro estilo de ‘666’ o ‘Star Trip’
La compañía Yllana vuelve a la carga con un nuevo espectáculo que presentará oficialmente en Kultur Leioa el día 20 de junio y en el que prometen desencadenar “hilarantes carcajadas incluso en los espectadores más exigentes”, esta vez con su particular mirada sobre el mundo de las finanzas. Tras la estela de ‘666’ y ‘Star Trip’, Brokers se presenta como una obra al más puro estilo Yllana, ya que como explica el director David Ottone “diferenciamos el trabajo que hacemos como compañía madre de las producciones, que forman también parte de nuestro mundo, por supuesto. En esta vuelve a aparecer el sello de los creativos que fundamos la compañía, ese humor más bestia, donde se buscan los límites de la comedia y se indaga en la sicología de personajes que nos den mucho jugo. En este caso, nos apetecía regresar a esa mirada ácida sobre el mundo que nos rodea”.
Cómo se las gastan
Para ello, Brokers se desliza por el universo del lujo y del dinero con las aventuras y desventuras de cuatro intermediarios en transacciones de valores para hablar del dinero y de su influencia en las personas. Sus protagonistas son cuatro tiburones de los negocios que persiguen el éxito en la era del furor consumista. El lujo, la fama, el poder, el narcisismo y el status son sus tics culturales. Fanáticos de la moda de marca, las últimas tecnologías, la comida sana y el culto al cuerpo, son los corredores de una carrera por el triunfo que descubre sus miedos más ocultos, provocando ridículas situaciones que, aseguran, harán temblar los cimientos de la sociedad más consumista. “Veremos cómo viven, cómo se gastan las grandes sumas de dinero que manejan, y todas las miserias que les trae ese poder económico”.
Los protagonistas vuelven a ser cuatro prototipos, pero que beben de la esencia del actor que les da vida, en este caso Fidel Fernández, Antonio Pagudo, Toni de la Fuente y Luis Cao. “El actor trae mucho de sí mismo al personaje. Es un trabajo muy grupal, tanto en este caso siendo cuatro brokers como cuando eran presos, marineros, astronautas o toreros. Los personajes se dedican a lo mismo y por esa parte son bastante unitarios, pero al mismo tiempo cada uno tiene su personalidad: uno es un sicópata, el otro un degenerado sexual... Y con ello vamos encajando diferentes sketches. El espectáculo es un clásico de Yllana, en el sentido de que tiene esa estructura que cuenta la historia de esos cuatro multimillonarios brokers, a veces en conjunto, otras individualmente, para llegar a un cierre en el que el conflicto de uno de ellos involucra a los demás y cierra el espectáculo”.
La marca del estatus
Por ser una propuesta de “teatro de acción”, como definen su lenguaje sobre el escenario, su objetivo es lograr que Brokers sea un espectáculo muy actual, con un ritmo muy vivo, que llegue tanto a espectadores jóvenes como a mayores, con una forma de trabajo que describen como “muy cinematográfica”. “Estamos muy satisfechos porque después de diecisiete años seguimos encontrando el mismo punto, pero sin dejar de evolucionar”, manifiesta Ottone. De este modo, anuncia que todo se apoya en una nueva estética que va a sorprender. “Los cuatro brokers son metrosexuales con aire a Bekham y rubios. De hecho, cuando interpretan a los protagonistas, ya que en esta ocasión hay muchos secundarios, la peluca hace las veces de máscara, de nariz de clown. Es la marca del estatus. Ser rubio y de ojos azules es lo máximo a lo que puede llegar alguien en esta sociedad de consumo”. Al respecto, recuerda un chiste de Forges publicado a modo de respuesta de una campaña publicitaria en la que todos los niños de una escuela eran rubios, donde la viñeta muestra a un niño moreno preguntando si también puede ir al colegio. “Esa imagen nos cautivó. Los personajes intentan llegar a ser perfectos, pero en el fondo son humanos, débiles y aunque vayan de superiores te ríes mucho de ellos y con ellos, algo similar al 666 donde los protagonistas son seres despreciables, y en este caso creo que hemos logrado una cuadrilla de estúpidos y altivos que resultan muy graciosos porque en el fondo son unos descerebrados”, sostiene el director.
Presentado con un gran cuidado en la música, a la que consideran su apoyo emocional y un vestuario muy trabajado “el actor y la comedia” son las bases fundamentales una vez más en el nuevo espectáculo de Yllana, en el que han integrado elementos audiovisuales, magia y mucha interacción con el público. “Nosotros intentamos abrirnos a todas las disciplinas que podemos. La cuestión es abrirse y no parar de crecer en ese sentido”, sentencia.
Yllana se crea en 1991 como una compañía de humor gestual. Su propuesta nace del cuerpo con una energía desenfrenada combinando ingenio y riesgo para reírse de las situaciones más cotidianas de la vida diaria.
Según explican ellos mismos,
explota un humor irreverente,
irónico e interactivo, buscando en el público la más libre de las carcajadas y encontrando en la onomatopeya su sonido y en el gesto su expresión, creando un mundo surrealista y delirante donde todo puede ocurrir. |
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