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‘Rey Lear’ por el Centro Dramático Nacional
Las edades del arte escénico
convergen en la regia disputa
Obra: Rey Lear. Autor: William Shakespeare.
Versión: Juan Mayorga.
Intérpretes: Alfredo Alcón, Chisco Amado, Luis Bermejo, Juanjo Cabrera, Carme Elias, Antonio de la Fuente Arjona, Miryam Gallego, Marc Garcia Coté, Alberto Huici, Cristina Marcos, Tino Martínez, Ignacio Medina, Pablo Menasanch, Juli Mira, Jesús Noguero, Humberto Orozco, Víctor Pi, Andrés Ruiz, Chema Ruiz, Sergio Sánchez, Juan Pedro Schwartz, Albert Triola, Abel Vitón. Escenografía: Gerardo Vera, Ricardo Sánchez Cuerda.
Vestuario: Alejandro Andújar, Gerardo Vera.
Iluminación: Juan
Gómez-Cornejo.
Música: Luis Delgado.
Espacio sonoro: Pepe Bel.
Vídeo y creación multimedia: Álvaro Luna.
Movimiento escénico: Mar Navarro. Dirección: Gerardo Vera.
Producción: Centro Dramático Nacional.
Lugar: Victoria Eugenia Antzokia - Donostia.
Fecha: 14, 15 de junio.
Hora: 19.30.
Lugar: Arriaga Antzokia - Bilbao.
Fecha: 27 al 30 de junio.
Hora: 20.00. |
Gerardo Vera dirige un elenco encabezado por Alfredo Alcón, Carme Elias, Miryam Gallego y Cristina Marcos
Con la puesta en escena de Rey Lear de William Shakespeare que tras haberse representado en el Teatro Nacional de Catalunya llega a los escenarios del Teatro Victoria Eugenia de Donostia y al Teatro Arriaga de Bilbao, el dramaturgo Juan Mayorga y el director del Centro Dramático Nacional Gerardo Vera cierran la trilogía de grandes textos del repertorio emprendida por ambos creadores con ‘Divinas palabras’ de Valle-Inclán y ‘Un enemigo del pueblo’ de Ibsen. Con esta obra que para muchos aficionados al teatro es la obra maestra de Shakespeare mientras que para Mayorga es “una enciclopedia de lo humano” además de “una enciclopedia del teatro”, Vera y el último Premio Nacional de Teatro 2007 proponen una puesta en escena despojada y limpia en la que los actores llenan y crean los espacios para, desde la humildad y la responsabilidad, mantenerse fieles tanto al texto original como al espectador contemporáneo.
En esta obra que contiene “todos los géneros y todos los estilos” asoman, además, “las pasiones más altas y las más bajas, las formas más luminosas del amor y las más oscuras del egoísmo, todos nuestros deseos y todos nuestros miedos, lo que soñamos y aquello que nos asalta en las pesadillas, todo lo humano está en el microcosmos que construye Shakespeare en la más bella y terrible de sus piezas”, sostiene Mayorga.
La pieza presenta a un rey Lear muy anciano que decide repartir su reino entre sus tres hijas con la pretensión de vivir tranquilo sus últimos días. Para ello, el monarca les somete a una prueba aunque una de ellas, Cordelia, renuncia a entrar en el juego de rivalidades y ambiciones con sus hermanas, decisión que es erróneamente interpretada por su padre como un acto de soberbia por lo que será desterrada. A partir de este hecho comienzan a sucederse las desgracias de Lear que, de pronto, se verá amenazado y abandonado por sus otras dos hijas, Gonerill y Regan, que se hacen con el control del reino, mientras que sólo algunos fieles intentan devolver el reino a su antiguo propietario. El juego de traiciones que se inicia sólo puede encontrar una salida en el retorno de Cordelia, cuyo amor es capaz de redimir el mal por el bien.
El personaje central de ese espectáculo, el déspota y caprichoso rey Lear del inicio de la obra que se convierte al fina en un viejo desengañado y arrepentido, está interpretado por el veterano Alfredo Alcón, uno de los actores más destacados del cine y el teatro argentino de las últimas décadas, que fue seleccionado por tratarse de un actor complejo, moderno, de gran hondura y, a la vez, técnica, que daba respuesta a las necesidades requeridas por Gerardo Vera. Además de Alcón, el elenco incluye la presencia de tres experimentadas actrices que interpretan a las tres hijas de Lear; Carme Elias da vida a Gonerill, Miryam Gallego se convierte en Cordelia y Cristina Marcos se encarna en Regan.
Para el autor de la versión la obra, escrita a principios del siglo XVII, “encierra todas las edades del arte escénico, las anteriores a Shakespeare y las posteriores, desde los griegos hasta mañana” y es que el autor, en opinión de Mayorga, “todo lo hereda y todo lo anticipa, y nunca lo hace tan magistralmente como en esta obra, que ofrece una colección de personajes extraordinarios y algunas de las mejores escenas jamás escritas para el teatro: el reparto del reino, la tormenta, el juicio ficticio de las hijas ingratas, el salto al vacío de Gloucester, el reencuentro de Lear y Cordelia…”. Por ello defiende que la función que ha llevado a cabo debe “ayudar a que el viaje del texto desde la lengua y el tiempo en que fue escrito hasta nuestro idioma y nuestra época se haga con la menor merma de su extraordinaria riqueza. Aproximarlo sin empequeñecerlo” y confía en que su versión haya conseguido “custodiar el alma de la genial obra shakespeareana”.
Vera, quien ha confesando que le obsesionaba esta gran metáfora de la vejez y del drama de un hombre despótico, con un gran caudal humano, ha pretendido enfrentarse al límite entre el melodrama y la tragedia. Además, el propio director de escena reconoce que Rey Lear es una apuesta más arriesgada que ‘Divinas palabras’ y ‘Un enemigo del pueblo’, ya que es la más compleja y una de las más completas de Shakespeare.
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