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‘La Música’ de Marguerite Duras por PocaPena Producciones
Rescoldos sonoros de
un amor que se extinguió
Obra: La Música.
Autora: Marguerite Duras.
Intérpretes: Celias Freijeiro, Alberto Maneiro, Julia de Castro, Diego Valbuena, Ana Lucía Billate. Escenografía: Carlos Pineda. Iluminación: Paloma Parra.
Música y espacio sonoro: Irma Catalina Álvarez.
Dirección: Marta Álvarez.
Producción: PocaPena Producciones. Lugar: Teatro Fígaro-Adolfo Marsillach - Madrid.
Fecha: Hasta el 29 de junio. |
El arte de la interpretación, la música en directo y la pintura se aúnan en la producción que la joven compañía PocaPena Producciones realiza de la obra de Marguerite Duras La música, lo que permite dar respuesta a uno de los objetivos de los integrantes de esta formación que reconocen haber elegido el texto debido a “la posibilidad de investigar acerca de la fusión en escena de varias disciplinas artísticas”. Estas intenciones se plasman en la presencia en el elenco que dirige Marta Álvarez de los actores Celia Freijeiro y Alberto Maneiro, que dan vida a la pareja protagonista y de Ana Lucía Billate que encarna a una vieja patrona, junto a los que participan Julia de Castro y Diego Valbuena, que además de poner sus voces interpretan en directo, con el violín y el violonchelo respectivamente, las composiciones ideadas por Irma Catalina Álvarez. El arte, por su parte, se hace latente en la presencia de una obras del pintor Rafael Freijeiro, que preside la escena y que se convierte en un símbolo que atestigua el amor por el que los personajes fueron heridos.
La pieza de Marguerite Duras que la compañía pretende convertir “no sólo en un montaje teatral sino en una pieza de arte”, aborda el amor y el desamor de la pareja desde el prisma de la mujer, mostrando su mirada al mundo, sus sentimientos, discapacidades, miedos y su manera de enfrentarse a la soledad. Él y ella son, a la vez, íntimos y extraños y a lo largo del tiempo en el que han convivido “se han mentido, se han insultado, se han amado y no saben bien cómo ni por qué llegaron a la instancia de la separación, al desamor”, subrayan la directora y la protagonista de la obra.
La puesta en escena muestra a la pareja integrada por los personajes Anne Marie Roche y Michel Nollet, a los que dan vida Freijeiro y Maneiro, que se reencuentran en el vestíbulo de un hotel de una ciudad de provincias. Ellos se separaron hace un par de años y su reencuentro pretende finalizar con los trámites del divorcio. Sin embargo, una y otro se vacían en “un diálogo que traduce el amor loco, la pasión desbordada, los celos agobiantes, la delicada ternura, el sentimiento profundo”, apuntan Álvarez y Freijeiro. La noche comienza con palabras duras y agrias disputas para después regresar, según escribe la autora, al estado integral del amor desesperado.
Las responsables de esta producción sostienen además que la pareja que protagoniza la representación “dicen y callan y expresan a borbotones las palabras despiadadas, amorosas y definitivas de Marguerite Duras”, para añadir además que los textos de la autora que nació y hasta su juventud permaneció en la Indochina francesa se sustentan en la tríada “decir, mentir, callar”. En su opinión “lo esencial no suele ser un personaje, sino un deseo, igual que en sus historias lo más importante no son las acciones, sino las palabras, el diálogo entre los personajes. Hay una necesidad de transgredir el orden y la razón, un sufrimiento indecible que sólo se resuelve en la locura y el grito, como formas de revuelta”.
La participación de la compositora Irma Catalina Álvarez, especializada en textos de Duras, resulta fundamental para establecer el fondo musical a través de la pieza original que ha creado para este espectáculo y en la que debía contar y desarrollar la sublimación del deseo que la autora refleja en sus obras. Por ello, la música se convierte en “un elementos más, como un actor más, con vida propia y que hace comprender al espectador qué es lo que hay en las mentes y en los corazones de nuestros personajes. Es decir, cuenta lo que ellos callan”.
La Música es una pieza que ya ha sido representada con gran éxito en los escenarios de todo el mundo y que se convierte en el tercer montaje que afronta PocaPena Producciones tras la puesta en escena de ‘El color de agosto’ de Paloma Pedrero y ‘Sabor a miel’ de Shelagh Delaney, en ambos casos con la dirección de Marta Álvarez.
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