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XVIII Mostra de Teatre
Alcoi
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Groucho y la parte contratante
Cuando se acaban de cumplir treinta años desde la muerte de Groucho, la compañía Teatro Meridional ha decidido desvelar La verdadera historia de los Hermanos Marx, una ficción escrita por Julio Salvatierra y llevada a escena por Álvaro Lavín, que se inspira en el universo humorístico, vital, cinematográfico y literario de esta familia de cómicos sin par –en sus personas y sus personajes– en un intento, no de recrear el universo marxiano, sino de reflexionar sobre nuestro mundo. De hecho, según manifiestan los miembros de la compañía, es por el humor absurdo de sus películas, por los escritos de Groucho en los que se interesa por todo, por su historia personal y social por lo que Teatro Meridional están convencidos de que estos hermanos chalados son unos protagonistas perfectos para una obra más Meridional que nunca sobre este loco mundo y sus misterios: “Una obra en la que dilucidemos, por fin, si vale la pena seguir viviendo o si por el contrario, es mejor dejar las cosas como están”.
La acción arranca con el descubrimiento de un documental secreto sobre los Hermanos Marx que podría cambiar la historia del último siglo. Pero, como ocurriría en cualquiera de sus desternillantes comedias, será robada por motivos desconocidos. Y serán precisamente los propios Hermanos Marx, –Chico, Harpo y Groucho– los encargados de ayudar a la respetable viuda Lady Daisy Olparrot-Rittenhause, dueña de la cinta, a recuperar tan valioso material.
Así, en el desarrollo de este espectáculo interpretado por Marina Szerezevsky, Luis Callejo, Álvaro Lavín, Chani Martín, Iván Villanueva y Paloma Vidal recrean algunas de las escenas “más clásicas de sus películas como pueden ser las del camarote o el baile que, por supuesto, han sido reconstruidas por nosotros con nuevos textos. Es el caso de la escena del camarote aunque tanto los diálogos como la acción que se desarrollan son nuevas. Son homenajes a esos momentos cómicos que hemos rescatado de sus películas”, sostiene el director.
Además, por la extraordinaria teatralidad de sus cintas, debida a sus orígenes sobre los escenarios, la compañía plantea un juego de reflexión sobre ambas artes en un viaje a la inversa, es decir, mediante la inclusión de la imagen cinematográfica dentro de una obra absolutamente teatral, proyectando un humorístico documental –en cuya grabación han participado entre otros, Antonio Molero, Adolfo Fernández, Javier Veiga, Alfonso Lara, Fernando Soto y Mariano Llorente– donde se recogen algunas de las escenas de la vida de los cómicos hermanos, ficcionadas muy libremente.
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