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Estreno de ‘Gatas (algo en común)’ de El Catalejo y Loquibandia
Recorrido por el siglo XX
de la mano de seis mujeres
Obra: Gatas (algo en común).
Autores: Manuel González Gil, Daniel Botti.
Adaptación: Manuel González Gil, Blanca Oteyza, Miguel Ángel Solá.
Intérpretes: Rosario Pardo, Ana Gracia, Silvia Abascal, Nieve de Medina, Paloma Gómez, Paloma Montero, Enrique Quintanilla.
Escenografía: Anna Tusell. Iluminación: Daniel Bosio.
Vestuario: Lala Huete.
Música: Martín Blanchedi.
Sonido: Fernando Díaz.
Duración: 120 min.
Producción: El Catalejo S. L., Loquibandia S. L.
Lugar: Teatro Principal - Vitoria-Gasteiz.
Fecha: 28, 29 de febrero.
Hora: 20.30. |
Manuel González Gil, Blanca Oteyza y Miguel Ángel Solá han realizado la adaptación de la producción argentina ‘Porteñas’
Avalada por el éxito alcanzado en Argentina con la obra ‘Porteñas’ de Manuel González Gil, el propio autor y director presenta una adaptación de ese espectáculo realizada junto a Blanca Oteyza y Miguel Ángel Solá que lleva el título de Gatas (algo en común) y que se presenta en una coproducción de la compañía El Catalejo, centrada en la actividad audiovisual, y Loquibandia, dedicada a la producción teatral. Si la creación original, que estuvo precedida de la versión masculina denominada ‘Porteños’ en la que también se realizaba un repaso a algunos de los hechos políticos, sociales y económicos más relevantes del siglo XX en el país sudamericano, en este trabajo que tras estrenarse a finales del mes de enero en el Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife llega a este mes a Fuenlabrada, Alicante y Vitoria-Gasteiz, los hechos abordados inciden en algunos pasajes de la historia española del siglo pasado aunque “no se trata de una obra sobre la Historia de España , sino que se vale de ese marco para mostrar los vínculos que se crean entre seis mujeres y acercar una manifestación de júbilo de la mujer y de su capacidad de aglutinar”, según destaca el productor de Loquibandia, Miguel García de Oteyza.
Seis historias
Aunque este espectáculo realiza una reconstrucción que permite volver a descubrir y revivir parte de los hechos que las mujeres protagonizaron, además de reivindicar el papel de la mujer a lo largo de la historia del siglo XX, García de Oteyza define el espectáculo como “la historia de seis mujeres más que presentar a seis mujeres en la Historia”.
El punto de encuentro de este grupo de féminas que los autores del texto agrupan bajo el gentilicio popular de ‘gatas’ en alusión a su origen madrileño, es la aristocrática casa de Cayetana, esposa de un diputado. Además de la anfitriona, la cita reúne a cinco mujeres de diferentes clases y condiciones sociales, ya que en la misma están presentes la esposa de un militar, una tendera de pueblo, la mujer de un anarquista, una feminista y la empleada de hogar de la casa que “además de servir el té se encarga con sus intervenciones de poner la pimienta a la obra”, apunta García de Oteyza.
En este grupo de tertulianas que se reúne por primera vez debido a una situación casual, se genera una voluntad que se torna en necesidad de volver a retomar esos encuentros periódicos. De esa primera reunión surge una relación y un verdadero cariño entre las asistentes que, además, “consiguen salvar las barreras que les separan ya que desde el principio las protagonistas están marcadas tanto por la clase social a la que pertenecen como por su ideología”. La obra no sólo pone en evidencia que “gracias al carácter femenino se logran crear unos vínculos que permiten superar las diferentes lecturas que cada una de ellas, a partir de sus diferencias ideológicas y sociales, realiza de cada acontecimiento ” sino que su condición de mujer hace, precisamente, que resalten esos valores.
Los diferentes hechos históricos que se exponen en la puesta en escena se desarrollan en un período que se sitúa en torno a la primera década del siglo XX, “cuando se recrea una manifestación en Madrid por la ejecución del anarquista Francisco Ferrer i Guardia”, que fue fusilado en 1909 en Montjuïc. Desde esa evocación hasta la última tertulia que lleva a cabo el grupo tras los atentados del 11-M en el año 2004, el grupo de mujeres realiza otros encuentros que se desarrollan “a la sombra de ‘momentos’ como la Guerra Civil española, el franquismo, la transición o la fecha del asesinato de Miguel Ángel Blanco” apunta García de Oteyza. Aunque la obra se sitúa en el marco de distintas fechas y distintos acontecimientos muestra “una evolución social más que histórica de la mujer” ya que las protagonistas no discuten sobre esos hechos en sí o lo hacen de pasada.
Los casi 100 años que van pasando ante ellas se irán plasmando en estas ‘inmortales’ que, mágicamente, logran superar el paso del tiempo sin que la vejez las alcance y sin que varíe su carácter. Así, valiéndose de sus infinitas vidas, irán describiendo esos hechos pero, sobre todo, aquellos que significaron el despegue de las mujeres en un siglo que las recibió dependientes, dominadas y subestimadas, y las despidió en pleno vuelo hacia su consolidación y libertad.
La relación que se entabla entre las integrantes del grupo también reproduce el enfrentamiento y el desgarro de una sociedad de la que ellas son representantes, ya que sus conflictos son reflejo de los momentos que les tocan vivir. No esconden sus antagonismos, pero a través de su inteligencia y el sentimiento intentan superar las heridas de una división secular.
A pesar de sus diferencias, ellas logran mantener un estrecho vínculo que se irá fortaleciendo año tras año. Las cuestiones que abordan estas ‘gatas’ en sus conversaciones permiten ofrecer miradas de un mismo hecho desde puntos de vista encontrados, estructurando la pieza en episodios que cuentan, cada uno de ellos, un hecho en particular.
Las tertulias, que sobre el escenario se plasman de forma coloquial y en tono de comedia, se convierten en un espacio mágico en el que se puede hablar y confrontar todo, sin que se vea afectada la integridad del grupo al preservarse de las batallas que se desarrollan fuera, gracias a su capacidad para mantener el diálogo y los afectos.
J. Gorostiza |