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XVIII Festival Internacional de Narración Oral
Cuenta con Agüimes
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Historias del norte de África
Con la ayuda de historias propias y únicas beréberes, Mohamed Hammú narra situaciones, experiencias en las que quedan visibles ciertos valores morales, sociales y humanos. Pero le gusta jugar al despiste y a este festival llega con dos representaciones en dos días diferentes. Palabras del desierto, que es el encargado de abrir el festival tras la jornada de la tradicional función colectiva de inauguración, y Voces del Harén, en la cual requiere la colaboración del público para una tarea nada fácil, “abrir las puertas del Harén”. Todo ello ataviado con un turbante y una túnica típicos de Marruecos. Comienza su actuación hablando en beréber, para finalmente pasar a hablar en el idioma que el público entienda.
En estos cuentos se ve reflejada la tradición, que él mismo considera que es su principal fuente a la hora de narrar historias, “concretamente, las mujeres beréberes (norte de África). Pero, con los años y las canas, nació una curiosidad literaria y la creatividad se puso de gala ante los encuentros”.
Hoy en día se dedica a contar historias por diversos lugares, pero llegó a este mundo de los cuentistas por “la barata (suerte divina) porque mi intención era hacerme mayor (ya no es intención), estudiar una carrera (tampoco me lo pensé muy bien esto) y trabajar lo menos posible (es decir, ser funcionario). Pero conocí la narración porque la llevaba en mi esencia y bastó que después de un tiempo de hibernación, despertase y me acompañase por el camino de los cuentos”.
Tiene claro sobre qué le gusta contar, y de sus cuentos dice que “todos son especiales porque cada uno tiene su belleza y su misterio por lo que no hay preferencias. Depende del lugar y del momento”.
Cuentos que hace para niños y para adultos, de ahí que no tenga ningún tipo de público predilecto “en particular no hago diferencias. Evidentemente es más agradable trabajar en un ambiente en el que te reciben con entusiasmo. Es más cómodo para desarrollar el ingenio”.
En sus historias es posible la participación de su hermana Aicha Mohamed Hamm, “cuyas narraciones en beréber fluyen con la naturalidad y experiencia de sus ancestros dando relieve al importante mundo de la comunicación”. Estos cuentos los presenta por todo el mundo y le ha hecho recopilar situaciones curiosas “Al viajar tanto y tener que subir y bajar muchas veces de los aviones, hay que pasar por muchos controles en aduanas y hace poco sospecharon en mi al identificarme como Mohamed… me llevaron al cuarto oscuro (y no por razones sexuales). Me preguntaron muchas cosas pero lo que mas les importaba era saber por qué viajaba tanto ya que me habían visto en otras ocasiones y les dije que era por mis cuentos; que contaba cuentos a los lugares que iba. No lo creyeron y no tuve más remedio que darles una sesión improvisada de una historia en la que ridiculizaba a los agentes del “orden”. Les hizo tanta gracia que me sacaron del cuarto oscuro (sin nada de nada) y creo que no se enteraron realmente del mensaje”.
Mensajes como este y otros relacionados con diversos temas, quiere seguir poniendo en los oídos de quien quiera escucharle por mucho tiempo. “No me gustan los malos augurios, tengo la certeza que nos queda para rato para seguir viviendo del cuento, aunque dentro de poco es tiempo de elecciones y muchos políticos nos harán una deshonesta competencia. Tal vez tendríamos que pedirle a la SGAE que pidiera un canon por esta incompatibilidad. Aunque mejor pensado, no hagáis caso por si acaso los de la SGAE se lo toman en serio”.
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