|
|
antza
|
Guerra de hormonas
Obra: Lilas.
Concepto y dirección: Natalia Monge. Coreografía e intérpretes: Pilar de Andrés, Helena Golab, Izaskun Santamaría.
Música: Itziar Madariaga.
Iluminación: Gabriel Punzo. Escenografía y vestuario: Organik. Compañía: Organik.
Lugar: Kultur Leioa.
Fechas: 25 y 26 de enero.
Hora: 20.30 |
Organik estrena en Leioa su espectáculo Lilas
Se centra en etapas señaladas de la mujer y su química interna
Utiliza el humor para hablar de un ‘volcano de emociones’
B. R.
La compañía Organik estrena a finales de enero en el auditorium del Kultur Leioa su nueva propuesta de sala, titulada Lilas –el color, no en plural en castellano, sino en singular, en francés–. El lila, el color del feminismo, aunque como advierten, no se trata de una pieza que lo defiende a ultranza, sino que refleja la composición del equipo responsable de su creación, encabezado por cinco mujeres, y porque, como dice su directora, Natalia Monge, “es el color que ve en escena continuamente”.
Hormonas y agresividad
Lilas habla en clave de humor sobre las hormonas femeninas. Sobre la TPM: tensión premenstrual. Sobre la menopausia. Sobre la maternidad. Nada trascendental, puros estados de ánimo. Sofocos, tensiones, calores, falta de aire, oxígeno, agobios, libido arriba, libido abajo, agresividades, transformaciones. Una montaña rusa de emociones. Un volcano. “Yo siempre trabajo a partir de temas personales, humanos, y ahora me interesaba reflexionar sobre varias etapas muy concretas en la vida de una mujer, como son la adolescencia, el embarazo y la menopausia. Desde la transformación corporal alienígena que vive una niña, la no aceptación del cuerpo a la alteración que conlleva el TPM, la tensión premenstrual. Junto a ello, siendo, como todas las mujeres de mi familia, de carácter fuerte y visceral, me interesa mucho la parte agresiva de la mujer, más animal, como cuando una leona se dispone a lanzarse sobre su presa y se le eriza el pelo”, explica Monge.
Así, la obra se compone de diferentes energías, como es la sensualidad o los comportamientos asociados tradicionalmente al hombre. No en vano, atendiendo a las características inherentes de cada una de las tres intérpretes, (su forma de ser, de moverse y lo que transmiten), la directora ha adjudicado “casi inconscientemente” un rol a cada una de ellas, Pilar de Andrés, Helena Golab e Izaskun Santamaría. “Para esa etapa de broncas que es la adolescencia, la más visceral es Izaskun, manifestando su repulsa. Para la embarazada que me había planteado, por ser una gestación no deseada y frustrante, he buscado una imagen de sumisión, y ahí le veo más a Pilar, por su limpieza de movimiento, mientras que la menopáusica, por sus facciones y por ser una ‘Pepito Grillo’, será Helena”, desvela la directora, si bien esto es algo que ira vislumbrando a través de pinceladas, no en una línea continuada al no haber personajes muy definidos.
Calidades de movimiento
En Organik la base del trabajo siempre es el movimiento, y más especialmente en éste, ya que a diferencia de los espectáculos de calle realizados anteriormente, en los que prima lo multidisciplinar con un equipo de bailarines que actúan, músicos que actúan y actores que bailan, en Lilas el elenco está formado por tres bailarinas. “Sí que me interesaba explotar la parte de movimiento, pero seguimos trabajando en la línea de Organik, en la que no se deja de lado el texto y el humor. La obra comienza con una parte más estética, de movimiento, para ir acercándonos al humor. Vamos desde lo más superficial, como son los clichés de mujer, a las imágenes de fuertes contrastes visuales y gran carga irónica. También está ahí el texto, que apoya la parte abstracta, etérea y energética del movimiento, porque en ocasiones necesito hablar, decir con palabras las cosas tal como son. El texto es una herramienta muy útil para el humor. Es algo que no me cuestiono, sino que surge así”. Asimismo, sostiene que ha habido mucha investigación en el movimiento, en calidades de movimiento, especialmente en las partes de agresividad, de tensión, del mismo modo en que en otros se relacionan conceptos y afloran oposiciones, porque como dice Monge, “todo es una lucha interna”.
Lilas sucede en un espacio limpio, sin grandes elementos escenográficos aunque sí de atrezzo, elementos que aparecen y se van. “Una escenografía muy elaborada podría fijarnos demasiado en el tiempo y precisamente en este espectáculo vamos viajando de una etapa a otra en la vida de una mujer y sin orden cronológico”.
Lilas contará con música creada al efecto por Itziar Madariaga. “Tanto a Itziar como a mí nos gusta la música francesa y eso nos ha servido como punto de inspiración, especialmente para los momentos en que trabajamos conceptos como el divismo o el glamour. Asimismo, hay temas de marcha, otros muy conceptuales y otros muy románticos. No obstante, no se trata de doblar la imagen. Más bien todo lo contrario. Me gusta utilizar la música como contraste”.
Organik. La compañía Organik se funda en Getxo en 2002 con dos objetivos: investigar en las nuevas tendencias de danza contemporánea y su fusión con el teatro y otras artes, y difundir la danza en diferentes espacios: teatros, calle y otros espacios alternativos. Se interesa más por cómo contar una historia que por la historia en sí misma, trabajando con música original en cada proyecto y con su interpretación en directo en los trabajos de calle. Su base es el movimiento físico, enérgico… sin prescindir de texto y de humor. Hasta la fecha, Organik ha creado los trabajos de calle ‘Tellagorri II’, ‘ES3IN’ y ‘+ES3’; y las piezas de sala ‘Tú o yo’ y ‘Serie Impros’. |
|