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Calidoscopio teatral
Desde el 23 al 27 de noviembre se celebró en Santiago de Compostela la Feira Galega das Artes Escénicas, que se ha convertido en un mercado de auténtico producto gallego teatral, intentando propiciar la sinergia entre programadores y compañías con una muestra de lo que se hace en esta tierra. Veinticinco espectáculos de sala en cinco días de trabajo sobre los escenarios, que se encargó de inaugurar con éxito la compañía Matarile Teatre. Su obra Truenos & Misterios llenó la sala y sostuvo el objetivo de provocar la reflexión, gracias a unos elaborados personajes que iban rescatando situaciones tan cotidianas como la de hacer un café y ‘momentos perfectos’ aparentemente tan inocuos que no iban más allá de escuchar un disco de música con un amigo.
En escena la directora Ana Vallés, un científico, un bailarín, un actor, un nadador, un pianista y un esqueleto con un megáfono se interrumpen en la búsqueda de su identidad. El espectáculo se caracteriza por un ambiente intimista, con un guión de detalles donde la música determina el ritmo, las coreografías marcan y siembran la tensión y una pizarra sirve como titular para encabezar las escenas.
Temáticas sociales
Han sido muchas, en esta selección de obras que han intervenido en la Feria, las que incitaban a la reflexión y a la crítica social, en el caso de Medidas Preventivas de la compañía Ancora Productions, tres personajes crean diferentes situaciones valiéndose de la imaginación, para analizar todos aquellos elementos o fuerzas que convierten a los ciudadanos en víctimas de la propia estructura social. La obra hace un esfuerzo por brindar un homenaje a todas las víctimas de las Medidas Preventivas policiales.
La puesta en escena de Emigrados por la compañía Teatro de Ningures, emocionó al público con la historia de aquellos hijos que crecieron sin sus padres como consecuencia de la inmigración. Con una escenografía original que utiliza el color y las luces para viajar en el tiempo, para revivir el drama de muchas familias que emigraron huyendo del hambre y las penurias.
De las 21 compañías gallegas, Lagarta Lagarta con As últimas lúas fue una de las que más emocionó al público, con un drama que analiza el papel de los más mayores en la sociedad. La obra contó con la interpretación de Rosa Álvarez, Artur Trillo y Ernesto Chao como protagonista, quien se encargó durante la hora y cuarenta minutos de espectáculo de reflejar los problemas e inquietudes que vive un anciano durante sus últimos años de vida.
Con una estética completamente diferente y en este caso para incitar al público a la risa, el equipo de Sarabela Teatro con Margar no pazo do tempo consiguió su objetivo gracias a situaciones extravagantes y a personajes enloquecidos que rescatan las características más instintivas del ser humano.
Pero quien mejor ha sabido siempre escoger las situaciones más ridículas donde colocar a sus personajes es Woody Allen. Con un texto del famoso director de cine, A bombilla máxica, la compañía Teatro do Atlántico ofrece esta comedia, que llenó la sala y que desarrolla la historia de la familia Pollack, de manera que las desgracias de una madre que recurre al alcohol para olvidar los enredos amorosos del padre, un hombre frustrado que no soporta la crisis de los cuarenta, un hijo que está cerca de ser un delincuente y el hermano que a pesar de su inteligencia tiene fobia a estar con más gente, acaban por provocar la risa al otro lado de las bambalinas.
En el caso de la compañía Teatro de Morcego, escogió una obra de Moliere, O burgués fidalgo para representar en forma de musical esta historia en la que un nuevo rico se esfuerza por conseguir sus aspiraciones.
La compañía Teatro do Noroeste eligió también un texto clásico, Romeo e Xulieta, de William Shakespeare, pero desde una perspectiva más moderna, el equipo acerca ese drama a la actualidad y con la ayuda de unos andamios crean sus propios espacios para desarrollar esta historia de amor.
La obra Kamikace de la compañía Pistacatro Productora de soños, sorprendió al público, de manera que las carcajadas eran continuas. Un mundo de ilusión y fantasía, en el que el circo se introduce dentro del Teatro para rendir homenaje al Sr. Kamikace, pero ¿quién es el Señor Kamikace? Ese es el interrogante que mantiene durante el espectáculo esta compañía formada tan sólo hace un año, que mezcla las diferentes habilidades de sus componentes para proponer el Nuevo Circo, donde teatro, circo, música y danza se unen, materializándose en unos personajes intrigantes que no cesan de maravillar con sus ensoñaciones y extrañas actitudes. En esta oferta tan variada la compañía Fulano, Mengano e Citano adaptó Arte, de Yasmina Reza, con la interpretación de Manuel Álvarez, Xosé M. López Conde y Manuel Pombal, que llevan a escena una historia de amistad y de personajes que sacan a flote sus sentimientos gracias a un lienzo totalmente blanco. La utilización de la luz para extraer a los personajes y darles voz, así como la música, que adherida a la personalidad de cada uno, nos ayudan a entender las posturas de estos tres amigos, que mediante un humor ácido muestran al patio de butacas las relaciones humanas más absurdas y al mismo tiempo tan sorprendentemente comunes.
La danza también estuvo presente con el espectáculo de Disque Danza y sus cuatro bailarinas. En Menú Vexetal (dáme verde) mezclan humor, danza, color y sabor. En el caso de Corpos disidentes de Nut Teatro, no sólo aparece la danza para plantear el concepto de la construcción del individuo ante una sala llena, sino que también utilizan otros lenguajes como el audiovisual, el teatro o la performance, en una puesta en escena sencilla pero con imágenes impactantes, que utiliza a cuatro mujeres para priorizar en esta ocasión sus almas por encima de unos cuerpos tan bellos como frágiles.
Lugares remotos
La Feria estrecha el lazo con mercados del área lusófona con la intención de fomentar la presencia de las compañías gallegas en los teatros y auditorios portugueses. Para reafirmar estas relaciones hubo un espacio para compañías de países de lengua portuguesa. Desde Cabo Verde el Grupo de Teatro do Centro Cultural Portugués-Instituto Camões Mindelo asistió con la comedia Cloun Creolus Dei. A pesar de que la representación comenzó pasada la media noche y tras un día repleto de actividades, la obra tuvo una buena acogida en la Sala Nasa, donde no faltó el humor mediante técnicas de clown, que traían a escena a unos monjes más cercanos a los errores humanos que a las virtudes divinas.
Pero no fueron los únicos caboverdianos de la Feria puesto que también acudió la compañía Raiz di Polón con dos coreografías diferentes, Duas sem três y Dom Quixote das ilhas, encargados de dar fin a esta edición. Por último y desde el país vecino llegó la obra A galinha da minha vizinha de Circolando-Graça Ochoa, una compañía portuguesa que despunta en representaciones callejeras, en este caso escogió una sencilla representación en sala para niños.
No fue este el único espectáculo familiar, los niños se inclinaban en los asientos para averiguar qué era lo que escuchaban las dos actrices de Ó son das cousas, de la compañía Sapristi, el espectáculo utilizaba una escenografía llamativa para que niños de 3 a 5 años reparasen en el sonido de las cosas más comunes a las que se enfrentan cada día. Dirigida a niños más mayores era la función Robin Hood de la compañía
Productións A contrabutaca.
Para contar su historia la compañía Monicreques de Kukas y sus actores utilizaron diferentes marionetas, la informática, el video y la poesía para presentar al público Sem título 4x8x6.
En el caso de Títeres Trompicallo a pesar de no contar prácticamente con público infantil cuando representó la obra Bolboreta, las artimañas de su pequeña princesa protagonista y su padre, hicieron de igual manera disfrutar al público adulto, gracias a las marionetas de mesa, la música en directo y las simpáticas aventuras de sus personajes.
Y es que los niños suelen ser los más agradecidos, de hecho eran ellos los que en mitad de la obra Do Re Mi Mozart soga aquí contestaban a los muñecos animados con los que se estaban entreteniendo. Las sombras chinescas de Títeres Cachirulo también cobraron vida en Sombreiros sen chapeu, en un espectáculo músico-visual que ha elaborado la compañía Tanxariña Títeres, un grupo con una larga trayectoria teatral, que en este caso contaba pequeñas historias.
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