Revista Artez
Portal Artezblai
Libreria Yorik
Revista de las Artes Escénicas
Artez 128. diciembre 2007
Hoy es
 
  • Teatro
  • Música
  • Danza
  • Zona Abierta
  • Opinión
  •  
     
  • Agenda
  •  
     
  • Conócenos
  • Suscríbete
  • Contacta
  •  
     
  • Buscador
  • Números anteriores
  • Directorio
  •  
    iritzia
    opinión
    EL RINCÓN DEL NO



    Tengo que leer mis obras

    Alfonso Sastre

     

    Yo.- Tengo que leer mis obras.
    Sombra.- Pero, ¿qué dice usted?
    Yo.- Que tengo que leer mis obras, hija mía.
    Sombra.- Eso ya lo había oído, maestro.
    Yo.- Entonces, ¿qué?
    Sombra.- Que me ha extrañado que diga una cosa así.
    Yo.- ¿Extrañado? ¿Y cómo es eso?
    Sombra.- Porque usted es quien las ha escrito.
    Yo.- Eso ya lo sé; y yo no he dicho que tenga que escribirlas. He dicho que tengo que leerlas.
    Sombra.- ¿Y cómo es eso si las ha escrito usted? ¿No se daba cuenta de lo que escribía? ¡A ver si va a resultar que usted es un escritor surrealista de aquellos de la "escritura automática", que escribían sin darse cuenta de lo que decían, con aquello del "automatismo psíquico" de André Breton!
    Yo.- Chica, chica. ¿Quién te ha visto y quién te ve? ¡Qué culta te has vuelto!
    Sombra.- Estoy creciendo a su sombra, y algo se pega siempre.
    Yo.- Entonces estás creciendo a la sombra de ti misma. Así eres de rara tú algunas veces. En cuanto a mí, yo no soy culto, oye. (Trata de explicarse) Soy, a lo más, una persona curiosa, pero, ay, además muy olvidadiza, que esa puede ser la clave de la cuestión.
    Sombra.- (tratando de entender que Sastre sienta la necesidad de leer sus propias obras) Ah ya. Y sus obras se le han olvidado y por eso tiene que leerlas.
    Yo.- Algo así. Bueno, por eso y porque tengo idea de que en ellas he dicho algunas cosas interesantes que alguien tendría que leer, ¿y quién mejor que yo?
    Sombra.- ¿Y qué obras de las suyas tiene que leer? ¿Las literarias? ¿Los ensayos? ¿Todas? Y si no todas, ¿por qué unas y no otras, o por qué unas más que otras?
    Yo.- Eso son varias preguntas.
    Sombra.- Afirmativo.
    Yo.- Para decir que sí se dice "sí", que es más corto y vale para afirmar algo.
    Sombra.- Afirmativo.
    Yo.- ¿Quieres decir que estás de acuerdo?
    Sombra.- (riéndose por dentro) Afirmativo. (Pausa) ¿Se ha enfadado usted?
    Yo.- Negativo. (Ríen ambos) Mejor decir sí o no, pero en fin.
    Sombra.- Ya, ya; y éste es el rincón del no.
    Yo.- Pero también del sí, o, al menos, de algunos síes.
    Sombra.- Es lo que llaman la dialéctica.
    Yo.- Muy bien. ¡Premio! ¡Premio!
    Sombra.- (bromista) ¿Me va a dar un cacahuet?
    Yo.- (lo mismo) Ni que fueras una mona.
    Sombra.- (un poco triste) Y no soy ni eso. (Pero reacciona, con afectada alegría) ¡Pero tan contenta!
    Sastre.- (pensativo) Desde ahora, lo pensaré más antes de lamentarme de que mis obras no sean leídas por los críticos y por la gente en general. ¿Cómo me voy a enfadar porque no lean mis obras si yo tampoco las he leído ni las leo?
    Sombra.- Ya, ya.
    Yo.- (más pensativo) A lo mejor no estoy de acuerdo con algunas opiniones que hago en ellas. ¿Tú te acuerdas de Oscar Wilde? Si, mujer; aquel irlandés tan paradójico.
    Sombra.- ¿No me voy a acordar?
    Yo.- Pues él termina uno de sus ensayos diciendo que desde luego no está de acuerdo con todo lo que dice en él.
    Sombra.- (sabihonda de pronto) Pero Oscar Wilde era Oscar Wilde.
    Yo.- Y yo soy yo y tú eres tú. Qué manía os ha dado con eso de las tautologías. ¿No estás oyendo siempre que "las cosas son lo que son" o, aún más, que "las cosas son las cosas"?
    Sombra.- (ríe) Eso son los políticos; es su modo de pensar. Y ahora, ¿podría usted resumirme su posición sobre esto de escribir y leer?
    Yo.- Verás, yo escribo los libros que a mí me gustaría leer cundo esos libros no existen. Por ejemplo, yo hubiera intentado escribir Drácula si Bram Stoker no lo hubiera escrito antes.
    Sombra.- (no muy convencida) Ya.
    Yo.- Y ahora te digo que entre mis más ambiciosos proyectos está el de leer mis libros. Hoy, para saber qué pienso sobre tal o cual tema tendría que leerlos; y para saber qué ocurre y cómo ocurre en mis obras dramáticas, tendría que buscarlas y leerlas o verlas. La verdad es que yo he escrito mucho y he leído poco de lo que he escrito.
    Sombra.- Ocurre lo que ocurre, y si a usted le ocurre eso...
    Yo.- Déjame que te explique lo que nos pasa a algunos escritores.
    Sombra.- Ande, sí.
    Yo.- La escritura la hacemos en momentos de tensión -es una "aventura"- y después de haber escrito aquello se retira uno a la placidez o al ajetreo, según los casos, de la cotidianidad: a la "costumbre", y lo escrito no necesariamente queda en la memoria de quien lo escribió.
    Sombra.- Eso está muy clarito, sí, pero hay escritores y escritores.
    Yo.- ¡Tautología! ¡Otra vez!
    Sombra.- ¿Y por qué no? Es una forma de decir la verdad.
    Yo.- La verdad es que hay verdades y verdades.
    Sombra.- (se ríe) ¡Tautología! ¡Tautología!
    Yo.- ¡Me has pillado! ¡Hasta mañana! (Apaga la luz y ambos desaparecen en la oscuridad).

    pagina principal

    Teatro | Música | Danza | Zona Abierta | Opinión | Agenda | Conócenos | Suscríbete | Contacta | Buscador | Números Anteriores

    © ARTEZBLAI SL,2005
    artez@artezblai.com
    C/ Aretxaga 8, Bajo- 48003 - Bilbao - Bizkaia tlf: (+34) 944 795 287 fax: (+34) 944 795 286