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Marcos vacíos
Obra: El guía del Hermitage.
Autor: Herbert Morote.
Intérpretes: Federico Luppi, Manuel Callau, Ana Labordeta.
Escenografía: José Luis Raymond.
Vestuario: Ikerne Giménez.
Iluminación: Juan Gómez Cornejo.
Música original: Yann Díez Doizy.
Dirección: Jorge Eines.
Producción: Pentación Espectáculos.
Lugar: Coliseo Antzokia - Eibar.
Fecha: 26 de octubre.
Hora: 20.30.
Lugar: Serantes Kultur Aretoa - Santurtzi.
Fecha: 27 de octubre.
Hora: 20.30.
Lugar: Amaia Antzokia - Arrasate.
Fecha: 28 de octubre. |
Federico Luppi protagoniza la obra ‘El guía del Hermitage’
Su autor, Herbert Morote, recibió el premio Kutxa
‘Descalzos por el parque’ abre el festival de Santurtzi
La obra que fue galardonada en la edición de 2003 del Premio de Teatro Kutxa Ciudad de San Sebastián, El guía del Hermitage, del escritor peruano afincado en Madrid Herbert Morote, llega a al Festival Internacional de Santurtzi, así como a las localidades guipuzcoanas de Eibar y Arrasate, tras haber sido estrenada este mismo mes en el Palacio de Festivales de Cantabria. Este espectáculo cuenta con un reparto que reúne a Federico Luppi, Ana Labordeta y Manuel Callau, que son los encargados de protagonizar esta “obra teatral de seres humanos dispuestos a rescatar desde los sueños lo que la realidad sustrae”, apunta el director Jorge Eines.
El punto de partida de esta pieza es el traslado hasta los Urales de todas las obras de arte del Museo Hermitage que fue llevado a cabo por el gobierno soviético antes de que los alemanes completasen el cerco de Leningrado. El guía del Hermitage recrea el drama que vivió el idealista, apasionado y culto Pavel Filipovich, un guía de la pinacoteca que a pesar de su edad y su enfermedad, optó por proseguir con las visitas guiadas y explicar cuadros que ya no estaban colgados de las paredes, con tal pasión y destreza que los visitantes los ‘veían’, los apreciaban y los comentaban.
Férrea ilusión
Filipovich, además, trataba de convencer de que ‘veía’ esos cuadros, tanto a Igor, el escéptico guardián del museo que tiene los pies en la tierra, como a su esposa Sonia, miembro del Comité de Defensa que se muestra preocupada por la salud mental y física de su esposo, y por mantener la moral de pueblo sitiado. Esa situación lleva a Eines a recoger la frase que Antoine de Saint Exupery escribió en ‘El Principito’: “Lo esencial es invisible a los ojos”.
Desde el punto de vista psicológico, el director señala que “los tres personajes están sostenidos por la férrea ilusión de seguir ilusionados, contra viento y marea”, y añade además que “como todos los buenos personajes estos también tienen un inconsciente tan próspero y creativo como para combatir los males de la guerra con los bienes que el deseo de vivir alimenta”.
Recuperar la imaginación
Si los personajes que protagonizan la puesta en escena son, para Eines, “tres buenos pretextos para encontrar un conflicto que los haga parecer endebles a los embates de la existencia mientras se va afirmando la sentencia de Federico Nieztche: Lo que no los mata los hace más fuertes”, Morote defiende la aproximación al arte de algunas personas no sólo como una vía de escape sino que se trata de un acto de reafirmación de valores ante la opresión y la violencia vividas en una situación límite.
Eines, cofundador del teatro Ensayo 100, nombre que debe su existencia a un criterio de trabajo por el cual ningún espectáculo se estrena sin un mínimo de 100 ensayos, destaca además que, desde el punto de vista filosófico, “la tarea del arte, cualquiera que sea su forma de hacerse evidente, consiste en oponer la esencia de la expresión humana a las exigencias de la ideología”, así como “el arte como instrumento para recuperar la imaginación como capacidad inherente a la condición humana”.
Densa penumbra
Ese modo de trabajo ha llevado al director a destacar en torno a la puesta en escena el deseo de “tener un horizonte para poder moverme con la mayor discreción y humildad en el marco de los ensayos”, desde el que puede observar “un espacio abierto que connota la ausencia de lo que constituía hace poco un sitio para ser exhibido y para exhibir. Ahora se ven las huellas de la pérdida, lo que no está se hace presente dejando su testimonio a lo largo de toda la obra”.
La propuesta de Eines se enmarca en un espacio inmerso en una densa penumbra, que se aproxima más al realismo socialista que al realismo íntimo, en el que sitúa un camastro que parece sostener el paso de los años como si siempre hubiera servido de descanso a todos los guías que pasaron por el museo, junto al que se sitúa otro camastro aún más humilde que “hace simétrica la pobreza”. Junto a ellos una pequeña estufa que denuncia la falta de leña y en el suelo, como si fueran testigos de robos que ya no pueden producirse, hay lámparas de aceite que alumbran ecos perdidos. Un barril que aguanta el persistente repiqueteo de una gota, los marcos de cuadros que ya no orlan ninguna pintura digna de ser expuesta y restos de maderas utilizadas para embalar pueden utilizarse como sillas o pequeñas mesitas donde se depositan los objetos que acompañan la vida cotidiana.
El autor de la obra El guía del Hermitage, Herbert Morote (Pimentel, 1935), es un escritor polifacético que desde siempre deseó dedicarse a escribir aunque comenzó a hacerlo a los 55 años, tras retirarse prematuramente de la actividad empresarial, y cuando fijó su residencia en Madrid, donde participó en cursos de escritura teatral impartidos por José Sanchis Sinisterra, Juan Mayorga y Yolanda Pallín. Su obra, además de la producción dramatúrgica, incluye varios ensayos, novelas, cuentos, relatos o crónicas de viajes.
Vida conyugal. El Festival de Santurtzi arranca el día 19 con Descalzos por el parque de Neil Simon, una comedia dirigida por Pep Anton Gómez que tiene como protagonistas a Jorge Sanz, Rosa Boladeras, Magüi Mira, Álvaro Roig y Fermí Herrero. Esta obra que presenta Vania Producciones, muestra la curiosa relación que mantiene una pareja de recién casados: un joven y conservador abogado y su sorprendente esposa; Paul Bratter es el Señor Rectitud y su esposa Corrie Bratter dedica su vida a pasárselo lo mejor posible. Según se va acabando el éxtasis de su luna de miel comienzan a enfrentarse a la realidad de vivir en un quinto piso sin ascensor y la armonía del matrimonio comienza a resentirse. La suegra se queja humildemente y el maduro vecino de arriba flirtea con ella. La felicidad se convierte en angustia. La joven pareja se besará y arreglará sus diferencias mientras que la madre y el vecino terminarán enamorándose. |
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