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FIT
XXII Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz |
Espectáculos para no olvidar
Obra: La Santoentierro.
Dramaturgia: Juan de lazaranda.
Intérprete: Maloka Rincón.
Iluminación: José Puente.
Asesora de trabajo de cuerpo: Helena Ferrari.
Aproximación al objeto: Giuseppe Stella.
Música original: Jesús Parra.
Dirección: Teatro del Vinagre-Luis Masci.
Producción: Teatro del Vinagre.
Lugar: Baluarte de La Candelaria (Sala Batillo).
Fechas: 19 y 20 de octubre.
Horas: 19.00/17.00. |
Obra: El Imperio del Olvido. El Alzheimer y la memoria histórica.
Autor: Santiago Escalante.
Intérpretes: Ramón Rivero, Rosario lara, Teresa Pardo.
Música original: Pepe Marchante.
Multimedia: Ana Álvarez.
Dirección: Santiago Escalante.
Producción: Teatro del Mentidero.
Lugar: Gran Teatro Falla.
Fechas: 16 y 17 de octubre.
Horas: 21.00. |
Inmediatamente después de su estreno en el Festival de Teatro Contemporáneo de Almagro, donde ha sido ultimada la propuesta, llega al FIT, al lugar donde se gestó, la obra La Santoentierro de Teatro del Vinagre, al tratarse del fruto del encuentro entre la actriz Maloka (Mariló) Rincón y el dramaturgo Juan de Lazaranda y de su relación alimentada durante las últimas doce ediciones del festival gaditano. De este modo nace La Santoentierro, sobre una reflexión de lo que es el mundo y lo que somos dentro de él, así como la compañía, para dar cabida a unas formas de hacer teatro de carácter muy personal, muy apoyada en la visión que de él tiene el dramaturgo jerezano, de quien Maloka Rincón sostiene que es “un poeta de la vida”.
Petrificación emocional
La Santoentierro es, además del título de la obra, su protagonista, una mujer encerrada en una pista de circo cenicienta, círculo dantesco donde no quedan ni rescoldos, que es como una Penélope que espera a su Ulises mientras inventa la vida y tropieza con los recuerdos. Unos recuerdos con los que tropezó ayer y con los que mañana volverá a tropezar. “Este personaje –explica la actriz– está dentro de una petrificación emocional, pero tiene destellos de un ser vivo. Permanece aquí por la memoria, por sus recuerdos. Es a lo único que ella puede recurrir para salir del espacio en que se encuentra donde todo está apagado de vida y de color. Su memoria es su comedero y su moridero, a la que echa mano en la espera con la esperanza de salir del circo de la vida. La memoria y el tiempo, otra de las constantes en el teatro de Juan”. Porque según advierte Maloka Rincón, las escenas se suceden en un tiempo indeterminado, sin poder averiguar si es hoy y ahora, si es mañana o fue ayer.
Tal y como anuncian en la presentación del espectáculo, en esa pista siempre hay un más difícil todavía, un triple salto mortal, que nunca se logrará, pero que es el sueño reiterativo para ir toreando al terrible toro del recuerdo y la soledad. ‘Porque esto de vivir no es más que desandar lo andado, e ir escarbando en los recuerdos...’. Pero la Santoentierro quiere salir de ahí, quiere alcanzar el ideal que se le escapa, el sueño que se le esfuma.
Debilidad de la mente
La memoria es también protagonista en El Imperio del Olvido. El Alzheimer y la Memoria Histórica, un espectáculo de Santiago Escalante producido por el Teatro del Mentidero con la actuación de Ramón Rivero, Rosario Lara y Teresa Pardo que interpretan a unos personajes que viven en un pequeño pueblo andaluz, bajo los decorados que un día la producción americana de ‘El imperio del sol’ dejó abandonados a las puertas de su casa en los campos vecinos a la localidad de Trebujena, donde viven Lola y Paco con su hijo Antonio en una pequeña casita que convive con los decorados de la película que Spilberg dirige y que 20 años después se convertirán en el recordatorio de que allí un día ocurrió algo que nunca olvidarán a pesar de estar seriamente asediados por la enfermedad del olvido, hoy conocida como Alzheimer. Personajes que comienzan olvidando cosas y terminan olvidándose incluso de ellos mismos. Recuerdan en estos momentos bajos de memoria las imágenes que un día les impactaron, imágenes que jamás olvidarán, aunque estén olvidando día a día las cosas rutinarias de la vida que a veces uno prefiere incluso olvidar. Mientras, la vieja Asunción, una encorvada anciana del pueblo, busca desesperadamente los restos de un esposo que las tropas franquistas le arrebataron y nunca se acordaron de devolverle, tirado como otros muchos en fosas comunes o en cualquier cuneta de cualquier carretera de los alrededores.
Santiago Escalante vuelve a investigar con un teatro social y de textos que abordan temas actuales y que llaman la atención del público por su cercanía, componiendo una tragicomedia para hacer un recorrido por la debilidad de la mente humana al borde de su capacidad de memoria. La memoria recordada, la perdida y la memoria histórica, para contar esta historia se ha contado con Ana Álvarez que ha aportado la puesta en escena de multimedia como especialista de nuevas tecnologías para llevar al escenario las imágenes de los campos de Trebujena, así como los decorados del Imperio del Sol, la vida y la muerte en un paseo virtual por la mente humana. Para transmitir estas reflexiones el texto y la dramaturgia merodean entre los olvidos y el recuerdo, una enfermedad tan común como el Alzheimer, las bondades de la existencia y las maldades de la propia vida que son lo que conforman al fin y al cabo la Memoria Histórica, aquella que como dice Santiago Escalante, nadie debería olvidar.
Otra de las obras que indagan en el baúl de los recuerdos es Como piedras de Pau Pons, Joan Collado y Jesús Muñoz. Una historia que investiga en el mundo de la infancia e intercambia momentos del pasado y del futuro entre los personajes de esta función, que reflexiona sobre el paso del tiempo y que identifica a los tres personajes de la historia con los espectadores, gracias entre otras cosas a la evocación del pasado y a la estética de los últimos treinta años, mezclando realidad y ficción en los espacios de acción. La compañía El Pont Flotant formada en el año 2000 por un grupo de estudiantes de la Escuela Superior de Artes Dramáticas de Valencia, ha ido desarrollando proyectos de forma independiente.
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