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A través del tiempo
La garganta de Fernando Terremoto, la guitarra de Alfredo Lagos y los pies, el movimiento del cuerpo en toda su complejidad, de Israel Galván son los protagonistas de La edad de oro, un espectáculo de puro flamenco sobre el tiempo, “sobre los tiempos complejos del maridaje del toque, el cante y el baile flamencos” afirma su director artístico, Pedro G. Romero.
Esta es la propuesta artística que el joven bailaor pondrá en escena el día 12 de mayo sobre el escenario de Barakaldo Antzokia, una obra sobre el tiempo pasado y el presente. La edad de oro como el tiempo pasado se trasporta a través de los acordes de la guitarra como si de un tiempo mitológico se tratara. El cante de Fernando Terremoto acerca los años cincuenta y sesenta como un tiempo pasado que fue mejor, en la que su garganta aguanta cualquier comparación con cantaores de la talla Tío Gregorio Borrico, Juan Talega, Manuel Soto ”Sordera”, Perrate o Tia Anica la Pirañica.
La edad de oro como un tiempo nuevo llega encarnado en los pies de Galván, pero más que como un tiempo nuevo el bailaor expone “nuevos aspectos del baile que provienen del fondo de los tiempos. La cara oculta o mejor, el rostro completo de un baile que quiere ser clásico y que solamente ahora, con Israel Galván, se muestra en todo su esplendor, verdadero y barroco” afirma Pedro G. Romero.
Hijo de bailarines, Israel Galván entra en contacto con el flamenco desde su nacimiento aunque su carrera da comienzo en 1990. En 1994 forma parte de la Compañía Andaluza de Danza dirigida por Mario Maya y tras acompañar al baile a cantaores de la talla de Vicente Amigo o formar parte de trabajos de coreógrafos como Manuel Soler o Manuela Carrasco, en 1998 presenta el primer espectáculo con su compañía, ¡Mira! / Los zapatos rojos. Después llegarán La metamorfosis, Arena o Tábula Rasa, entre otras obras que le han hecho merecedor de innumerables galardones entre los que caben destacar el Premio Nacional de Danza 2005.
Juego de creueldades
Los textos de Antonin Artaud han sido la inspiración de Anthony Egéa para crear Soli una coreografía cruel al tiempo que seductora que se acerca a la ociosidad y al abandono.
El hip hop y la danza contemporánea se funden en esta obra que pondrán sobre el escenario del Teatro de Baiona el propio Egéa y los bailarines Giovanni Léocadie y Émilie Sudre de la mano de la Compagnie Rêvolution. Esta obra transgresora sobre la agresividad y la violencia se presenta en tres cuadros en la que la iluminación de Florent Blanchon se convierte en un elemento fundamental al igual que la música original que acompaña a la coreografía y que ha sido compuesta por Tedd Zahmal.
Aflorar los recuerdos
Como conmemoración de su veinticinco aniversario, la compañía valenciana Ananda Dansa estrenó en octubre del pasado año el espectáculo Alma, un viaje a través de su propia trayectoria artística que habrá la oportunidad de conocer el próximo 18 de mayo en el Teatro Barakaldo.
Para la creación de este espectáculo, los hermanos Rosángeles y Edison Valls, miembros fundadores de la compañía en los primeros ochenta, han contado con Toni Aparisi, encargado de la coreografía y primer bailarín y que acaba de ser galardonado con el Premio Max al mejor intérprete masculino de danza.
Un trabajo en equipo que ha dado lugar a una obra sobre la madurez que aporta la experiencia, sobre la alegría de haber vivido y poder seguir viviendo. Una obra en definitiva que a través de bellas y potentes imágenes tiene por objeto revivir los recuerdos pero sin recrear creaciones pasadas y es que el espectáculo se basa principalmente en el propio interior de sus miembros porque tal y como afirman los hermanos Valls, “recordar es dejar que aflore el alma”.
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